A un toque
Decime qué se siente
Dirá la historia que una tarde de 2014, la del domingo 30 de marzo, River volvió a festejar en la Bombonera. El triunfo tomó forma después de casi diez años sin éxitos y dejó en el archivo aquel cabezazo goleador de Cavenaghi. El Millonario llegó poco en los 90 minutos y cobró en efectivo. Fue astuto para esperar los desacoples defensivos y las fallas de los xeneizes en la cancha de arriba. Y a la hora señalada, hizo clink caja y se quedó con el superclásico. Delirio de River en rodeo ajeno… y en estas declaraciones de Ramón Díaz y cía…
Era el momento justo, demostramos que el equipo está vivo. Sentimos mucha emoción. Tengo la suerte de que a veces me toca venir y ganarles” (Ramón Díaz).
“No nos bajoneamos como pasaba en algunos partidos y por eso llegamos al gol. Soy hincha de River y para mí es un premio doble” (Manuel Lanzini). Continue Reading
Lección de honor
El conteo regresivo se acerca a su momento final. Ya está, quedan pocas horas. Asoma el día del superclásico. Boca y River jugarán este domingo en la Bombonera. Los recuerdos vuelan en el inconsciente colectivo. Hay escenas de diferentes tiempos. La historia, claro, devuelve capítulos del siglo pasado. Y el primero de ellos, en el profesionalismo, se grabó allá por 1931. No existen registros fílmicos, pero así asoma la crónica de El Gráfico. Papeles arrugados y fotografías en cepia de un partido jugado en un “ambiente irregular y desagradable”. Leamos, pues, aquella lección de honor.
Muchos aficionados, ansiosos por no perder el plato fuerte que les ofrecía el clásico match ente Boca Juniors y River Plate, los tradicionales adversarios de la Boca y protagonistas del actual certamen de profesionales, fueron desde las 10 al field de Brandsen y Del Crucero, para tomar cómoda ubicación. El objeto del adelanto no era otro que ése, que no era posible suponer que lo constituía el deseo de sacarle el jugo a los cincuenta, viendo también los matches preliminares. Todo el interés radicaba en el partido principal y de ahí la molestia de la larga espera. Sin embargo, ese público estoico que arrostra cuanto obstáculo o contrariedad que se le presenta, con tal de satisfacer sus deseos, se vio defraudado, por cuanto de un espectáculo que se le prometía de hora y media, sólo presenció 25 minutos, sin que se le devolviera íntegramente o en parte proporcional el importe que abonó para ver un match entero. Continue Reading
El arte de liderar
“En el fútbol, como en la vida, hay que tener tres cosas: fe, suerte y coraje”. Los flashes enfocaban el semblante de Diego Simeone por la conquista de la Copa América de 1993. Se lo veía agotado, pero satisfecho con la medalla sobre su pecho. Y comprendía, con sólo 23 años, las coordenadas del éxito en el mundo de la pelota. Hoy, dos décadas después de aquel mensaje, el Cholo ya no se mueve por la mitad de la cancha. Camina por el corralito de los DT. Es el hombre que maneja los hilos de Atlético de Madrid, después de haber sumado millas de entrenador en el torneo argentino y el calcio italiano. El Colchonero mira a todos desde arriba, junto con Real Madrid. El secreto está en su juego intenso y el liderazgo de Simeone. De este tema y otros del tablero verde, dialogó Jot Down Cultural Magazine. Aquí, cinco frases destacadas con tinta indeleble.
A mí nunca me gustó imponer el liderazgo, es algo que no se puede imponer. El liderazgo lo tienes o no lo tienes y en realidad te lo aceptan y te lo dan tus colegas y compañeros, ya sea en un equipo de fútbol, en el colegio, en la empresa o en un restaurante. Posiblemente siempre me gustó empujar, nunca me callé. Siempre busqué pelear contra el que sea, el poder o los humildes”.
“Yo tengo una energía y vos podés tomarla o no tomarla, seguirme o no, pero no se puede explicar lo que hace un líder. O me sigues, o no me sigues. Yo no comparto que uno en el trabajo es de una manera y en la vida de otra. Vos sos de la misma manera siempre”. Continue Reading
Estilo Zandoná
“El jugador debe ser recordado por algo; sea bueno o malo”. Flavio Zandoná diseñó su carrera futbolera con ese lema. Alguna vez, atrajo los reflectores por su pegada potente desde lejos. Y una noche de octubre, allá por 1995, también captó las luces de las cámaras por una trompada brutal a Edmundo. El lateral de Vélez no soportó un cachetazo del brasileño, en medio de una derrota contra Flamengo por la Supercopa, y reaccionó con furia. Devolvió la agresión con un cachetazo y una trompada tremenda. Tanto, que el delantero quedó nocaut en el césped. Hasta le provocó un corte en una ceja. Y quien también adhirió al lema de Zandoná fue otro defensor argentino. Este fin de semana, Juan Manuel Insaurralde tomó los guantes y fue un boxeador en la liga griega. El ex Boca, actualmente en Paok, castigó a Delvin Ndinga. A la espera de un córner, midió al futbolista de Olympiacos y le dio un duro golpe. Era para tarjeta roja. Sólo vio la amarilla. Un castigo leve para el chaqueño.
El arte del fútbol
Murió. A los 90 años, Carlos Páez Vilaró dijo adiós en Casapueblo, su obra más emblemática. Pintor, escultor, muralista, escritor y compositor, dejó su trazo en ambas orillas del Río de la Plata. Puede verse en Punta Ballena y Tigre, donde tenía su casa taller-argentina. Y su manera, el artista también impuso su marca en el fútbol. Antes del Mundial Sudáfrica 2010, envió al Maestro Tabárez una pelota pintada con un sol y una bandera uruguaya, a la que le atribuyó características de talismán para la selección. La pelota rodó antes del empate contra Francia y los triunfos con Sudáfrica, México, Corea del Sur y Ghana. No ocurrió lo mismo en las semis frente a Holanda y el cuarto puesto con Alemania, y la Celeste perdió ambos partidos. El talismán quedó en el archivo de los buenos recuerdos.
Fútbol champagne
Domingo luminoso de verano, con el cemento del Monumental adornado por unos 40 mil hinchas. Y el tablero verde, prolijo y radiante, a la espera del movimiento de la pelota. “Una tarde para el espectáculo”, pensó Carlos Bilardo, después de su charla táctica. Y aguijoneado por un comentario del Loco Gatti, que había apuntado contra sus equipos por “no jugar bien”, diseñó una coreografía insólita. El Doctor salió al césped con una botella de champagne en un balde con hielo, una mesa y un radiograbador. Relajado como pocas veces en su vida, se sirvió una copa antes del partido y la tomó. “Vengo a disfrutar del fútbol champagne”, señaló en tono de sorna. Delante de los fotógrafos y los camarógrafos, brindó por su show. El show del fútbol.
Ocurrió hace diez años, en un cruce contra River por el torneo Clausura. El DT de Estudiantes se llevó todas las miradas y las risas con sus burbujas. Pero, al final del primer tiempo, estuvo cerca de ser detenido por una fiscal de instrucción porteña. ¿El motivo? “Incitar al consumo de alcohol en un espectáculo deportivo”. Entonces, el DT de Estudiantes se defendió y soltó su frase célebre. “Tengo 50 años de cancha, señorita. Esto no tiene bebida alcohólica, tiene Gatorei (sic)”. La discusión siguió y un grupo de policías quiso llevarse a Bilardo por la fuerza. “La fiscal (Claudia Barcia) era pura prepotencia, pero yo no tenía champagne en la botella, sino Gatorei (sic) con agua. Se creen que soy un Carlitos para llevar alcohol a un campo de juego”, remarcó con su habitual verborragia. Continue Reading
Elige tu propia historia
Sus dedos se deslizan por el teclado de la computadora y le ponen palabras a recuerdos eternos. Mientras escribe, su cerebro recopila un gol gritado con pasión, el beso interminable a la camiseta, una vuelta coronada de gloria. Las imágenes son infinitas en el inconsciente de Norberto Alonso. Pasan a toda velocidad en el ecosistema del Monumental. El hábitat natural en el que dio el salto y se convirtió en el tótem de los hinchas de River. A los 61 años, el Beto atrae el fanatismo del planeta millonario por el título que perforó la cadena de 18 años sin festejos, los dos goles a Boca en la Bombonera, la primera Copa Libertadores en la historia del club y el pase justo a Alzamendi para levantar la Intercontinental al cielo de Tokio. Alonso está unido a River por su pasado y su presente como asesor del presidente Rodolfo D’Onofrio. Y como símbolo millonario, protagoniza un nuevo spot del sitio oficial. Con la dirección de Federico Peretti, el Beto invita a los hinchas a escribir a su historia en el Monumental. Todo está listo para que le pongan palabras a su relato. Alonso, por lo pronto, ya lo hizo de camiseta, pantalón corto y botines.




