VIAJE AL MUSEO PINCHA, UN ESPACIO DE COLECCIÓN SOBRE LA HISTORIA DE ESTUDIANTES

A un toque

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Por Santiago Tuñez

Cuenta que todo comenzó ahí, en esa escena familiar. Su padre Heriberto, que jugó en Estudiantes desde 1971 hasta 1975, le había regalado una camiseta de sus tiempos de futbolista, al igual que a sus tres hermanos. Esa reliquia lo llevó a ir por más. Buscó y consiguió otras casacas, diarios, revistas, medallas, banderines, libros, entradas. Todo tipo de artículos relacionados con el club de La Plata. De esa manera, Fabricio Recavarren le dio forma al Museo Pincha. Un lugar de coleccionismo en rojo y blanco. Un espacio personal decorado de símbolos. Recuerdos. Historias.

“La última vez que hice un conteo me dio que estoy arriba de las 470 camisetas y tengo más de 2.000 objetos. Entre ellos, réplicas de trofeos, pines, tasas de porcelana, cintas de capitanes, fotos, programas de partidos… Hasta un repasador de 1968, con el Topo Gigio con la camiseta de Estudiantes y la Copa Intercontinental”, comenta Fabricio en diálogo con De Fútbol Somos. “La pasión y el hobby fueron creciendo con el tiempo. Una cosa llevó a la otra”, explica en tono orgulloso sobre su museo, al que busca sumarle otras piezas de antología.

De su colección de casi 500 camisetas, el encargado del Museo Pincha elige cuatro. La preferencia, asegura, es por historia y afecto. “Tengo una de Armando Nery, con las iniciales grabadas en la casaca, que en realidad es una camisa. También hay una de Carlos Bilardo, con el número ocho, de la década del ’60. Otra camiseta que quiero y representa mucho desde lo sentimental es la que me regaló mi viejo, que es de 1975 y con el número tres cocido. Y por último, una de Alejandro Sabella, de manga larga y con el diez. Es un modelo de Topper, de la temporada 1982-83”, asegura.

Ahora bien, ¿cómo es el proceso para conseguir los artículos vinculados con Estudiantes? “Compro mucho por eBay o las páginas de Mercado Libre de otros países. Lo que más adquirí por esas plataformas son diarios ingleses o italianos de la final contra el Milan por la Copa Intercontinental de 1969 y revistas extranjeras sobre otras definiciones del equipo. También compré entradas originales de partidos y banderines. Eso lleva tiempo, porque es sentarse y escribir mensajes en otros idiomas”, señala Fabricio acerca de la búsqueda de esos objetos.

El caso de las camisetas, asegura, es distinto. “Ahí me pongo en contacto con jugadores, representantes, dirigentes, árbitros y periodistas. Muchos hinchas también me ofrecieron casacas, sobre todo por las redes sociales. Algunos me escriben para regalármelas, otros para venderlas y así van apareciendo las dos cosas. Siempre digo que las camisetas están en algún lado y alguien las tiene. En su momento quizás no las quiere vender y a los dos años, quizás, necesita hacerlo”, afirma.

Fabricio Recavarren, en su museo personal. Un espacio con más de 400 camisetas y otros objetos vinculados a la historia de Estudiantes.

Allá por 2009, después de lograr la Libertadores en Belo Horizonte, Sabella definió a Juan Sebastián Verón “como el jugador más preponderante de la historia de Estudiantes desde su creación”. Y la Brujita cuenta también con su espacio en el Museo Pincha. “Tengo buenas camisetas suyas de la Copa y una de las que me quiero es una del Mundial de Clubes de ese año”, destaca Fabricio. Y enseguida, aporta detalles sobre el detrás de escena de esa reliquia: “Un día me escribió el sobrino de uno de los utileros del Barcelona por Facebook. Decía que tenía una casaca de Estudiantes y quería venderla. Me pasó fotos y era la de Sebastián de ese torneo; la blanca que se usó en la final. Ese modelo tiene la particularidad que la FIFA exigía las publicidades más chicas, la marca Topper sólo en el frente, el número rojo y el nombre arriba. Y pude repatriarlo para mi colección”.

 

Las noches épicas son el ADN de Estudiantes en la Copa Libertadores. De esos momentos, el encargado del Museo Pincha rescata otras cuatro camisetas. “Hay una de Carlos Pachamé de la primera final contra Palmeiras en 1968. Además, una de Julián Camino de aquel famoso 3 a 3 contra Gremio en 1983, en un partido que el equipo empató con siete jugadores después de estar perdiendo 3 a 1. De la Libertadores de 2006 tengo una de José Sosa, con el parche negro de Multicanal, del triunfo contra Sporting Cristal 4 a 3. Y la última, que conseguí hace poco tiempo, es de Ramón Lentini. Esa camiseta es del repechaje de la Copa 2009, cuando convirtió el gol que le dio a Estudiantes la clasificación a la fase de grupos y, al final, salió campeón”, destaca en el repaso.

A futuro, Fabricio apunta a encontrar más tesoros del Pincha. Y tiene en claro qué objetos quiere conseguir. “Me faltaría conseguir la camiseta de la final contra el Manchester United en Old Trafford, pero la del segundo tiempo. La famosa de marca Grafo, que tiene las dos rayas verticales, con cuello rojo. Estudiantes usó un modelo en el primer tiempo y otro en el segundo. Dos casacas totalmente distintas”, expresa Fabricio. Y concluye: “De artículos, ma gustaría conseguir algunas entradas, como las de las finales contra Milan y Feyenoord de los partidos en la Bombonera”.

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