Jugar en tiempos revueltos

A un toque

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Por Gabriel Tuñez (@gabtunez)

Manuel Fernández Fernández compró Por quién doblan las campanas durante una gira que Real Madrid realizó por Sudamérica hace más de 60 años. Lejos de la España franquista, Pahíño, como se lo conoció en el fútbol ibérico, pasó una tras otra las páginas de aquella obra insuperable en la que Ernest Hemingway puso en literatura los días angustia, balas y bombas de la Guerra Civil.

La lectura de aquel libro, de autores como Dostoievski y Tolstoi, y sus ideas “rojas” le impidieron jugar el Mundial del ’50. Ser figura y goleador del equipo madrileño entre 1948 y 1953 no fue suficiente motivo para vestir la Roja, pero al menos sirvió para salvarle la vida. “Te lo tenías que tragar y había que tener influencias para que además no te pasara nada. Estaban en todas partes, mandaban en todo y había que tener mucho cuidado con lo que decías”.

Pahiño creyó siempre que no fueron sus palabras sino un esbozo de sonrisa lo que le quitó toda chance de jugar en el seleccionado hasta 1955. Después de una arenga militar del dictador Francisco Franco al equipo nacional antes de un partido, el delantero movió su boca con sorna, lo suficiente para ser visto y tachado.

“Te lo tenías que tragar y había que tener influencias para que además no te pasara nada. Estaban en todas partes, mandaban en todo y había que tener mucho cuidado con lo que decías”, expresaba Pahíño sobre la España del dictador Francisco Franco.

Fernández Fernández acaso conocía la historia de Ramón Nebot, que había sido arquero de Real Madrid desde 1929 hasta 1931, cuando llegó al club el histórico Ricardo Zamora. “Después pasé al Valencia hasta 1936, cuando estalló la guerra”. Nebot combatió en defensa de la República y fue tomado prisionero por las fuerzas franquistas en la batalla de Teruel por el ejército de Franco.

Así lo recuerda el periodista Julián García Candau en su libro El deporte en la Guerra Civil: “Lo llevaron preso y cuando temía lo peor, una voz lo sobresaltó: “Hombre, Ramón, ¿cómo está María Luisa?”. Se trataba de un oficial que era novio de una muchacha de Vila-real, como él. Le quitaron el uniforme republicano, le pusieron el nacional y ganó la Guerra”.

Franco murió en 1975, pero su ideología aún es reivindicada por los llamados Ultra Sur, los hinchas fascistas del Real Madrid. El libro Insider, escrito por un policía infiltrado en el grupo, destaca cómo muchos de sus integrantes conmemoran cada 20 de noviembre la muerte del Generalísimo en el Valle de los Caídos, el mausoleo del dictador.

 

 

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