Negro Fontanarrosa Tag Archive

Crónicas Mundiales

Por Roberto Fontanarrosa

Valdano dice que Romario es un jugador de dibujitos animados. Y Jorge sabe mucho de esto. Es más, se descuenta que el Pato Lucas será el próximo media puntada de su Real Madrid. Romario corre, se cae, gira, salta, rebota y nada parece afectarlo. Erra un gol imposible y aparece en la escena siguiente intacto, como el Gato Malandrín después de habérsele caído una roca de 7.000 kilos en la cabeza. Continue Reading

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Literatura hecha pelota

Desde los primeros tiempos de este blog, Leer el Juego abre las mejores páginas de la literatura futbolera. Los cuentos de Eduardo Galeano, Juan Sasturain y el Negro Fontanarrosa, entre otros cracks de la pluma y la pelota, le dan vuelo a cada cambio de frente. La bola gira de la mejor manera con la inspiración de estos escritores. Atrevimiento de por medio, hoy comparto con ustedes un cuento que escribí tiempo atrás. Su título es El Impresentable y tomó forma durante las clases en el taller literario de Sandra Russo. Aquella mañana, recuerdo, hubo críticas positivas en la clase. Ojalá ocurra lo mismo en esta presentación en la sociedad blogger. Que lo disfruten.

Por Santiago Tuñez

Entro a Acatraz y los veo a los tres, sentados ahí, en la mesa del medio. Son Richard, el Pelado y el Gurú. Los conocí hace un año, cuando me cortaron el cable por estar colgado a la jubilada del 1° B, y salí por el barrio a buscar un lugar donde ver los partidos del Atlético. De entrada, caí en el bar del Enano, al lado de casa, pero ese domingo se perdió contra el Sport. No era conveniente ver otro partido ahí, según mi manual cabulero, por lo que al otro fin de semana probé en Acatraz para cambiar la racha. Esa tarde se ganó contra Mitre. Y de poco, se hizo un hábito ver los partidos del Atlético en este bar. Continue Reading

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Despertando con el enemigo

A un toque

Allá a lo lejos, en Sevilla, aún se escuchaba la pirotecnia verbal de su pelea con Carlos Bilardo. Y de regreso a Buenos Aires. le ponía fuego a otra mecha. «Soy un ex jugador», anunciaba Diego Maradona, en un título directo a la tapa de los diarios y las revistas. Tenía sólo 32 años y nada -confesaba- podía mover sus vísceras. Nada. De hecho, miraba de lejos los partidos de la Selección en las Eliminatorias. Y sólo decía presente para ver la goleada 5 a 0 ante Colombia. Hasta que una voz sonó en el teléfono. El Gringo Giusti, una de sus ruedas de auxilio en el Mundial 86, le propuso jugar en Newell’s. Hubo una respuesta afirmativa. Rápida. Entusiasmada. Maradona apretó delete en el viejo anuncio, logró la silueta más estilizada de su vida futbolera y volvió al césped. Fue el 13 de septiembre de 1993, en un entrenamiento con 40 mil hinchas de Newell’s en el estadio. Un día indeleble para el planeta rojo y negro. Y un día doloroso para los fanáticos de Rosario Central. Cada uno de ellos lo sufrió a su estilo. Nadie lo retrató como el Negro Fontanarrosa. Memorable. Continue Reading

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