A un toque
Figurita repetida
El álbum de la Copa América se cerró para la Argentina. Y la última página devolvió, otra vez, una escena triste. Frustrante. La derrota por penales con Uruguay significó la salida en cuartos de final. Se trata de un epílogo conocido por el seleccionado en los últimos tiempos. Y se justifica, en este caso, por varios desajustes. Entre ellos, las grietas de la defensa, la ausencia de sociedades para Messi y la falta de un equipo. Batista y cía apenas lograron un triunfo contra el combinado Sub 22 de Costa Rica. En cambio, no pudieron ganarles a Bolivia, Colombia y Uruguay; rivales en las próximas eliminatorias. La historia, al cabo, se repitió en Santa Fe. Y el conteo indica que ya van 18 años sin títulos en celeste y blanco. Muchos. Demasiados.
Maldito travesaño
Su obra tiene best sellers inolvidables en forma de gol. Como el libro mítico escrito contra Inglaterra, en México 86. Aceleración, amagues y toque a la red impresos en las mejores páginas. La perla de los mundiales. O también, el segundo gol a Bélgica. Y en su biblioteca exitosa, Diego Maradona estuvo ahí nomás de incluir un golazo desde mitad de cancha. Ocurrió contra Uruguay, por la Copa América de 1989. Ahí, el eterno Diez pinchó la pelota con la rodilla, le dio de sobrepique y el tiro rompió el travesaño. Una pena. Hubo furia en el cuerpo de Maradona e incredulidad en los hinchas. Incluso, algo de lamento. Semejante unipersonal merecía terminar en gol. Un gol para cerrar el Maracaná.
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Rezo por vos
Son días complicados para Hugo Chávez. A 12 años de haber llegado a la presidencia de Venezuela, lucha contra un cáncer y, según reconoció durante los últimos días, podría ser sometido a quimioterapia y radioterapia en Cuba. “Mi enfermedad es una emboscada de la vida”, aseguró en su último discurso. Su salud, en efecto, preocupa a los miembros de su gabinete y al pueblo venezolano. Y también, a los hinchas de la Vinotinto que llegaron a la Argentina para la Copa América. Allí, en medio de las pisadas históricas del seleccionado, que incluyeron el boleto a cuartos de final, expresaron su sentimiento por el Comandante. Y soltaron una plegaria en forma de bandera.
Directo a la gloria
Era su estreno en el arco de Earthquakes, de la liga estadounidense. El momento de la apertura del telón. Ahí, cara a cara con el público. Y la primera escena de juego, a los tres minutos, quedará por siempre en su inconsciente. Ocurre que David Bingham, de 21 años, soltó la pelota tras una atajada, le dio fuerte desde su área y la bola hizo foco en la red rival. Así es, el uno convirtió de arco a arco. Inolvidable. Fue en un amistoso de pretemporada contra West Bromwich, de la Premier League. Y lo sufrió Boaz Myhill, encandilado por el sol y mal ubicado sobre el césped. Poco pudo hacer, en definitiva. Apenas degustar el trago agrio. Y ver de lejos la fiesta ajena.
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Con un balón en la mano
Pasan los días y late fuerte la conmoción por el asesinato de Facundo Cabral. Lo demuestran sus seguidores al darle el último adiós. Allí suenan voces de lamento y admiración. “Facundo representaba la libertad”, destaca un ecuatoriano en el Teatro ND Ateneo. Se entiende esa frase. En 1996, Cabral había sido designado mensajero mundial de paz por la ONU. Y detrás de sus letras extraordinarias, había un hombre futbolero. “Cada cuatro años, dejo de trabajar para mirar los partidos del Mundial”, contaba allá por 2006 en el diario Al Día, de Guatemala. Y en el final de la nota, dejaba un recuerdo maravilloso: “Hace 40 años, iba a la cancha de Boca a inventar cantitos”.
Iniesta de mi vida
“Ganar un Mundial es lo máximo. Cada uno expresa la emoción a su manera”. Lo asegura Vicente del Bosque, un año después del título de España en Sudáfrica. El seleccionador mira por el espejo retrovisor y recuerda postales del alma. Emociones que sacudieron sus vísceras. Y sus palabras no sólo encajan en las memorias del plantel, sino también en un grito que sonó a alto volumen en la Península. Fue el festejo de José Antonio Camacho, símbolo de la Furia en los 80. El ex jugador, comentarista de la final contra Holanda, rompió sus cuerdas vocales en el gol consagratorio de Andrés Iniesta. Micrófono en mano, cerró los ojos y soltó una frase célebre. Para la historia.
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Tiene la palabra
El hombre es un volcán en constante erupción. Puede estallar en una práctica, un partido o una conferencia. Y sus cenizas se esparcen en forma de palabras. La marca registrada de Ricardo La Volpe. El personaje que dejó frases célebres en sus tiempos como DT de Atlas, México y Boca. Y que ahora, como entrenador de Costa Rica, puede definir el futuro de la Argentina en la Copa América. Aquí, un repaso por cinco declaraciones extraordinarias del Bigotón. Pasen y lean.
“¿Fracasado es alguien a quien vaya a buscar Boca, el número uno de Argentina? Si yo abro el currículum, a mi nieto le voy a decir el día de mañana: dirigí a Boca, al seleccionado mexicano sin fracaso y con un proceso de cuatro años que no se vivía desde los 60”. Continue Reading
Sin miedo a nada
Probó con su esquema fetiche de tres volantes y tres delanteros en el estreno, y apenas salvó el empate con Bolivia. Le pasó replay ante Colombia, y pidió el empate contra las cuerdas. Ahora, Checho Batista mueve las fichas. Cambia sistema y nombres de mitad del medio hacia la zona ofensiva. Se trata de una determinación de peso. Personal. Un proceso continuo en la vida de un DT, y que define su perfil. Así lo explica Pep Guardiola, en el libro Exito, de Jordi Urbea y Gabriel García Oro: “Un buen líder es aquel que no tiene miedo a plantearse las consecuencias de la decisión que va a tomar; toma las decisiones que su intuición le dice, pase lo que pase (…). De las 20 decisiones que tomo al día, básicamente 18 son intuitivas, por observación”.



