<br />
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	<title>Página 12 &#8211; DE FÚTBOL SOMOS</title>
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		<title>NO SE VAYAN QUE HAY MÁS</title>
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		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 Sep 2023 11:09:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura hecha pelota]]></category>
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					<description><![CDATA[<img width="2048" height="1381" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/08/batistutacolombia.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/08/batistutacolombia.jpg 2048w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/08/batistutacolombia-300x202.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/08/batistutacolombia-768x518.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/08/batistutacolombia-1024x691.jpg 1024w" sizes="(max-width: 2048px) 100vw, 2048px" />Algo sabía, Osvaldo Soriano. Sabía de La Patagonia, de letras y de fútbol, entre otras cosas. Su prosa y los destinos del cuero redondo se unían en sus columnas de Página 12. Y aquel martes 31 de agosto de 1993 activó las alarmas. Escribió en la contratapa del diario: &#8220;Como los colombianos tienen mucha diferencia &#8230;]]></description>
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<p>Cinco día después, la última escena del film resultó peor a la imaginada por Soriano. La Selección sufrió una goleada legendaria contra Colombia y, por primera vez, debió jugar un repechaje para llegar al Mundial. &#8220;No se vayan que hay más&#8221;, fue el título elegido por el escritor para analizar la derrota 5 a 0 en el Monumental. Vale recuerdo de su texto sobre <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ETsILgtv5zU">un partido que marcó a Coco Basile</a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5lBhva3wB_A">otros nombres</a>. Un partido que dejó un tatuaje eterno en ambos equipos. Un partido del que ya pasaron más de 30 años y ofrece razones para volver a Soriano. Nada más. Nada menos.</p>
<p style="text-align: center;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-0&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Nadie imaginaba semejante humillación, pero el partido se había perdido hacía mucho, el día que Ruggeri y los otros se empecinaron en no escuchar las críticas. Yo, que no abundo en sentido común, lo di por perdido el martes pasado a sabiendas de que estos colombianos son maravillosos. Eso desató muchas broncas. Gente que me escribía y me dejaba mensajes. En el fútbol, si uno no está en el negocio, mejor no opinar. Sobre todo si se hacen nombres. Pero el sábado, al anunciar el equipo, Basile firmó la derrota sin pelear.</p>
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<p>¿Otra vez <a href="https://www.youtube.com/watch?v=--0_LOXgwIs">Redondo</a>, Leo Rodríguez, Altamirano y Ruggeri? ¿Era necesario verlos de nuevo para convencerse de que no están pasando por un buen momento? ¿Por qué el técnico que antes elegía a los mejores de pronto empezó a elegir a los fieles? ¿Qué miraba mientras Ruggeri cruzaba una y otra vez a destiempo? ¿Y cuando Redondo se paraba a ver pasar el fantasma de Maradona? ¿Por qué si Rodríguez siempre corre de costado no le hizo saber que el arco queda del otro lado?</p>
<p>A mí me cae bien Basile. A diferencia de otros, el sufrimiento se le nota en la cara. Al principio pocos apostaban por él, pero se ganó al país en <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/en-el-nombre-del-padre/">las grandes jornadas de Chile, hace dos años</a>. Después a su alrededor, me dicen, se formó un coro de adulones y alcahuetes, como pasa siempre con los que tienen éxito. Eso lo hizo más testarudo e impermeable a los mensajes del exterior: porque unos periodistas dijeron que ese fútbol era aburrido y feo permitió que les quitaran la palabra; <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/aquellos-anos-felices/">porque Maradona dijo de él que la Copa se le había subido a la cabeza lo descartó como a un trapo viejo</a>.</p>
<blockquote>
<h2><strong>&#8220;Si la tribuna ruge los 90 minutos y Dios Nuestro Señor acepta estar otra vez de nuestro lado; si todo eso pasa, y Colombia está en un mal día, podemos ganar&#8221;, había escrito Soriano días antes de aquella goleada histórica en el diario Página 12.</strong></h2>
</blockquote>
<p>Tanta era la petulencia por unos pocos instantes sublimes que no vieron venir al verdugo. Y sin embargo hace años que Colombia anunciaba lo que por fin pasó en River: tiene jugadores soberbios que pueden llegar muy arriba en el Mundial. Para jugarle con alguna posibilidad había que cambiar de actitud. Atacar, sí, pero poner a tipos que supieran <a href="https://www.youtube.com/watch?v=srf6Q_1a4VM">qué cuernos hacer con Valderrama</a> y qué actitud tomar en la vida cuando se vinieran a la carga Asprilla y Valencia.</p>
<p>Tanto fue así que Colombia cedió su primer corner recién en el segundo tiempo. Cuarenta y cinco minutos de música argentina monótona y previsible no despertaron en Basile la necesidad de relevos. Tampoco mandó cambiar la manera de ocupar la cancha. Fue cuando todo estaba perdido que entraron Claudio García y Alberto Acosta. La lógica indicaba que a esa altura debían irse los dos laterales, pero en cambio sacó a Leo Rodríguez y Redondo, que nunca tendrían que haber jugado ese partido; uno por falta de cabeza, el otro por falta de corazón.</p>
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<p>Bastaba un gol de Paraguay en Lima para quedar afuera. En lugar de desertar del partido, los chicos deberían haber buscado un gol que nos pusiera a salvo. Pero no, ya estaban moralmente acabados. El público gritaba el <em>ole</em> del adversario y eran los peruanos quienes en Lima defendían nuestra última chance.</p>
<p>El pobre Basile cayó en el rídiculo por haber declarado en la semana: &#8220;Que todos sepan que este equipo estará acorde con la historia de nuestro fútbol&#8221;. Ahora el problema no es si en el futuro volveremos a ser buenos o excelentes, malos u horribles; tampoco si Basile debe suicidarse o convocar a otros jugadores anímicamente enteros. Lo grave es que la hinchada perdió la confianza en ese equipo que antes era la niña de sus ojos. Y que los pibes, antes de vencer a otros, van a tener que ganar una dura batalla consigo mismos.</p>
<p>¿Qué hacer entonces? ¿Olvidar lo hecho por Basile y echarlo a patadas? ¿Darle una nueva oportunidad? ¿Podrán él y los desairados jugadores que le queden sobrellevar una de las mayores derrotas del fútbol argentino? Difícil de responder en caliente. El propio Basile conjeturaba hace poco: &#8220;Si ganás sos Gardel y si perdés sos una mierda&#8221;. Su reputación, hoy, no es la de Garcel. Pero no perdamos el humor. Yo creo que tiene que ir a Australia y ponerlos de nuevo Altamirano, Goycochea, Redondo y Leo Rodríguez. Que vuelvan los dos Basualdo también. Quisiera oírlos decir que todavía somos los mejores, pobres australianos.</p>
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		<title>¡ABRAN CANCHA, LLEGA UN CAMPEÓN!</title>
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		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jan 2020 12:00:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura hecha pelota]]></category>
		<category><![CDATA[Gordo Soriano]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Soriano]]></category>
		<category><![CDATA[Página 12]]></category>
		<category><![CDATA[San Lorenzo]]></category>
		<category><![CDATA[Torneo Clausura 1995]]></category>
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					<description><![CDATA[<img width="1200" height="675" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon.jpg 1200w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon-300x169.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon-768x432.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon-1024x576.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" />Por Osvaldo Soriano * No sé si alguna vez les tocó seguir un partido por teléfono a 11.000 kilómetros de distancia. Mejor dicho: dos partidos al mismo tiempo. A mí sí, ésta es la segunda vez. Solo en la medianoche de París, encerrado en 40 metros cuadrados, igual que hace 14 años cuando era joven &#8230;]]></description>
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<p>No sé si alguna vez les tocó seguir un partido por teléfono a 11.000 kilómetros de distancia. Mejor dicho: dos partidos al mismo tiempo. A mí sí, ésta es la segunda vez. Solo en la medianoche de París, encerrado en 40 metros cuadrados, igual que hace 14 años cuando era joven y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=UDE1bVirTUc">San Lorenzo se fue al descenso</a>. ¿Cómo festejo el título ahora? ¿Con quién lo comparto? ¿Qué hago ¿Cuelgo las 200 páginas de la novela y me voy a terminar la noche a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FprJoFA7c4E">Pigalle</a>?<span id="more-13882"></span></p>
<p>Mi hijo Manuel no pudo gozarlo todavía porque se pescó una faringitis que lo tiene durmiendo todo el día. Pucha, tendríamos que haber estado los dos en la cancha, se lo había prometido, le había dicho que nos abrazaríamos con Cheek si fuera necesario. Si había que hacerlo lo haríamos. Qué desastre como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=QKjdLl7o7Go">diplomático el yanqui</a>&#8230; Después del lío que armó no quedaba un solo referí en el mundo capaz de dar un penal para San Lorenzo sin que lo acusaran de estar a sueldo de la Embajada de Estados Unidos. Podían asesinar al <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KfY0_5IbFAY">Pampa Biaggio</a> en el área sin que nadie se diera por enterado.</p>
<p>Durante la inolvidable semana que precedió al partido con nuestros hermanos de Rosario Central, yo me decía: los de Independiente no nos pueden fallar, no van a ir a La Plata a que les bailen en la cara; pero al mismo tiempo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=W9aKUKfRor8">los de Gimnasia, si ya hicieron un campañón</a>, no se van a pinchar justo ahora y en su cancha. Y la respuesta que me daba a mí mismo era alentadora: no pueden ganar siempre, no son el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=h8IfKgc9uY0">Santos de Pelé</a>, alguien los tiene que bajar, ya en el año ‘33 les robamos un campeonato, por qué no enterrarlos de nuevo si, se sabe, el cartero siempre llama dos veces.</p>
<p>A las 11 de la noche de Francia la angustia ya me tenía afiebrado y ahora, tres horas más tarde, todavía no se me pasó. Sabrán perdonar los lectores la parcialidad y las tonterías que pueda decir. Estuve hasta recién festejando a gritos, despertando vecinos, tirándome de cabeza en el colchón. ¡Vamos San Lorenzo, carajo! <a href="https://mundoazulgrana.com.ar/sanlorenzo/noticias/27688/a_44_anos_del_ciclon_campeon_con_zubeldia.html">¡Veinte años después de aquellas campañas inolvidables</a>, el Ciclón vuelve a ser el más grande, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=GES8Qo-rY4c">el que hizo un estadio nuevo</a> y lo estrenó con un campeonato! Tenía que darse: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mQBN_UQ7I1U">si uno trabaja como Veira</a> y consigue tener un plantel como éste, y si encima hay algún Dios, y bien, entonces el campeón no podía ser otro (&#8230;)</p>
<p>¿A qué se parece eso de ser campeón, pregunta usted? Mire: es algo así como un champán seco y cálido que baja por la garganta. Una cosquilla ahí donde usted quiere. La piel rejuvenece de golpe. En una sola noche a los calvos les crece el pelo y se cura el ardor de estómago. Yo, por ejemplo, usaba anteojos para leer y escribir. Bueno, ya no, ya se curó.</p>
<p>Escribo estas líneas de la mano de Dios todopoderoso, veo las letras de San Lorenzo Campeón con la misma claridad con que Beethoven escuchaba más allá de los zumbidos y la sordera. ¿Si me lo esperaba? Tenía la sospecha, mire. Me parecía que esos volantes (Monserrat, Galetto, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3gC7tGzwgEg">Netto</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=0a3urvF9ldU">Silas</a>) eran los cuatro buenos jugadores que pedía <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/panzeri-y-el-mundial-78-es-un-acto-de-robo-a-nosotros-mismos/">Dante Panzeri</a> para formar un equipo de primera línea. Además estaba <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1s_gZqI_dFw">Ruggeri</a>, que ya ganó todos los títulos y les transmite a los otros esa cosa ecuménica, ese aire fenomenal que necesitaba tener el bueno de Arévalo para reventarla de punta.</p>
<div id="attachment_13894" style="width: 613px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-13894" class="wp-image-13894" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2-686x1024.jpg" alt="" width="603" height="900" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2-686x1024.jpg 686w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2-201x300.jpg 201w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2-768x1146.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2020/01/osvaldosorianociclon2.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 603px) 100vw, 603px" /></a><p id="caption-attachment-13894" class="wp-caption-text">Soriano vivió el título de San Lorenzo desde París y lo puso en palabras en esta crónica de Página 12.</p></div>
<p>Si hubiera estado en lugar del técnico, yo lo hubiera puesto a Rivadero de cuatro; ya sé que no es su puesto, pero era un pecado que estuviera afuera. Y le haría un monumento a Passet, que atajó penales, balazos, pedradas, moscardones y todo lo que quisieran tirarle.</p>
<p>Muchachos del glorioso Ciclón: gracias por todo. Gracias por no arrugar en el momento crucial. Vuelvan a su casa felices. Esto no será Boca ni River, pero tiene su historia y un corazón grande como una lengua de jabalí. Ya están en nuestra pequeña historia. Dentro de algunos años sus nombres se pronunciarán con el fervor con que hoy decimos los de Martino, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9QMsS2A1-f8">Sanfilippo</a>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=T_UNw1YGLjk">Telch</a>, Cocco y <a href="https://www.elgrafico.com.ar/articulo/1087/31756/29-de-abril-de-1964-jose-rafael-albrecht-baluarte-de-san-lorenzo">Albrecht</a>. Y el de un tal Cancino, que hace casi 40 años sacó una pelota imposible sobre la raya. Pueden pedir lo que quieran y les será concedido. Ganaron con los colores que yo sólo pude vestir en mis sueños.</p>
<p>Ahora son las tres de la mañana del lunes en París. Voy a llamar para alquilar una pilcha de moda y un Rolls Royce Silver Shadow, como Carlitos Gardel, y ya mismo salgo a incendiar la noche. Que me encuentren borracho en un puente del Sena o en brazos de Margarita Gauthier. ¡Abran cancha, llega un campeón!</p>
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<p><strong>*Esta nota fue publicada en el diario Página 12, el 27 de junio de 1995, cuando San Lorenzo logró el torneo Clausura y volvió a consagrarse campeón después de 21 años. </strong></p>
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		<title>LA MAGIA IMPERDONABLE</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/la-magia-imperdonable/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Feb 2018 18:42:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Crónicas Mundiales]]></category>
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		<category><![CDATA[Estados Unidos 1994]]></category>
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		<category><![CDATA[Mundial 1994]]></category>
		<category><![CDATA[Página 12]]></category>
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					<description><![CDATA[<img width="1420" height="682" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1.jpg 1420w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-300x144.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-768x369.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-1024x492.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1420px) 100vw, 1420px" />Por Eduardo Galeano Maradona viene cometiendo desde hace años el pecado de ser el mejor, el delito de denunciar de viva voz las cosas que el poder manda callar y el crimen de jugar con la zurda, lo cual, según el Pequeño Larousse Ilustrado, significa “con la izquierda” y también significa “al contrario de como &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1420" height="682" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1.jpg 1420w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-300x144.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-768x369.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria1-1024x492.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1420px) 100vw, 1420px" /><p><strong>Por Eduardo Galeano</strong></p>
<p>Maradona viene cometiendo desde hace años el pecado de ser el mejor, el delito de denunciar de viva voz las cosas que el poder manda callar y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5Pp3IdzhbzY">el crimen de jugar con la zurda</a>, lo cual, según el Pequeño Larousse Ilustrado, significa “con la izquierda” y también significa “al contrario de como se debe hacer”.<span id="more-11580"></span></p>
<p>Maradona nunca había usado estimulantes en vísperas de los partidos, para multiplicarse el cuerpo. Es verdad que <a href="http://www.elmundo.es/deportes/2017/01/27/588afe0646163fd0058b464a.html">estuvo metido en la cocaína</a>, pero se dopaba en las fiestas tristes, para olvidar o ser olvidado, cuando ya estaba acorralado por la gloria y no podía vivir sin la fama que no lo dejaba vivir. Jugaba mejor que nadie a pesar de la cocaína, y no por ella.</p>
<p>Desde que <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/el-diego-que-yo-vi/">la multitud gritó su nombre por primera vez, cuando él tenía 16 años</a>, el peso de su propio personaje le hace crujir la espalda. Este es un hombre que lleva mucho tiempo trabajando de dios en los estadios, sometido a la tiranía del rendimiento sobrehumano, empachado de cortisona y analgésicos y ovaciones: acosado por las exigencias de sus devotos y el odio de sus ofendidos.</p>
<div id="attachment_11586" style="width: 330px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11586" class="wp-image-11586" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2-890x1024.jpg" alt="" width="320" height="368" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2-890x1024.jpg 890w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2-261x300.jpg 261w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2-768x884.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/02/maradonanigeria2.jpg 1592w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></a><p id="caption-attachment-11586" class="wp-caption-text">La mirada en la pelota y el esfuerzo para aguantar la marca del nigeriano Emenalo. Maradona brilló en su último partido con la Selección.</p></div>
<p>El placer de derribar ídolos es directamente proporcional a la necesidad de tenerlos. Hace años, en España, c<a href="https://www.youtube.com/watch?v=P1V5zjY4x4U">uando Goicoechea le pegó de atrás y lo dejó fuera de las canchas por varios meses</a>, no faltaron fanáticos que llevaron en andas al culpable de este homicidio premeditado, y en todo el mundo sobraron gentes que celebraron la caída del insolente sudaca muerto de hambre, intruso en las cumbres, charlatán estrepitoso, fanfarrón y de mal gusto.</p>
<p>Después, en Nápoles, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=uD_5A8vDhAc">Maradona fue Madonna y San Genaro se convirtió en San Gennarmando</a>. En las calles se vendían imágenes de la divinidad de pantalón corto, iluminada por el halo de la Virgen o envuelta en el manto sagrado del santo que sangra, y también se vendían botellitas con lágrimas de Berlusconi. Hacía 60años que el Napoli no ganaba un campeonato, ciudad condenada a las furias del Vesubio y a la derrota eterna en los campos de fútbol; y gracias a Maradona, el sur oscuro pudo vencer al norte blanco que lo despreciaba, copa tras copa, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=a9JjY10KX2Y">en Italia</a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xsc1InTU5sg">en Europa</a>. Cada gol era una revancha de la historia. En Milán odiaban al culpable de tanta afrenta, lo llamaban “jamón con rulos”. No sólo en Milán: en el Mundial del ‘90, la mayoría del público castigaba a Maradona con furiosas silbatinas cada vez que tocaba la pelota, y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=b4tXFQYSRLk">la derrota argentina ante Alemania</a> fue celebrada como una victoria italiana.</p>
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<p>Para entonces ya había quienes le echaban por la ventana muñecos de cera atravesados de alfileres. Y estalló el escándalo de la cocaína, que convirtió a Maradona en Maracoca, y la televisión retransmitió en directo, como si fuera un partido, el ajuste de cuentas: toda Italia vio cómo la policía se llevaba preso al delincuente que se había hecho pasar por héroe. El proceso que lo condenó fue el más rápido de la historia judicial de Nápoles.</p>
<p>Lo mismo ocurrió, más tarde, en Buenos Aires. D<a href="https://www.youtube.com/watch?v=9vaJLmUMJoU">etención en vivo y en directo, para deleite de quienes disfrutaron el espectáculo del rey desnudo</a>. “Es un enfermo”, dijeron. Dijeron: “Está acabado”. El mesías convocado para redimir la humillación de los italianos del sur había sido también el vengador de <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/dias-de-guerra-y-futbol/">la derrota argentina en la guerra de las Malvinas</a>, mediante un gol tramposo y otro gol fabuloso, que dejó a los ingleses girando como trompos por algunos años; pero a la hora de la caída, Maradona no fue más que un farsante pichicatero y putañero, que había traicionado a los niños y había deshonrado al deporte. Y hasta un fabricante de opinión que el tiempo olvidará en un ratito, para darse el lujo de decir que el inolvidable Maradona le daba lástima. Y lo dieron por muerto.</p>
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<p>Los mismos periodistas que lo perseguían con los micrófonos lo acusaban entonces, como ahora, de hablar demasiado. No les faltaba, ni les falta razón; pero eso no era, ni es, lo que no podían ni pueden perdonarle: en realidad, no les gusta lo que dice porque cuando habla Maradona es tan incontrolable como cuando juega.</p>
<p>Este petiso ha tenido y tiene la costumbre de lanzar golpes hacia arriba. En México y en Estados Unidos, en el ’86 y el ’94, ha sido su voz la que más fuerte ha denunciado a la dictadura de la televisión, que ha puesto al fútbol a su servicio y obliga a jugar al mediodía, bajo un sol que derrite las piedras. Ha sido y sigue siendo Maradona el hombre de las preguntas insoportables: el jugador, ¿es el mono del circo? ¿Por qué los jugadores no conocen las cuentas secretas de la FIFA, la todopoderosa multinacional del fútbol? ¿Por qué no pueden saber cuánto dinero producen sus piernas? ¿Por qué nunca los jugadores han sido consultados por la FIFA a la hora de tomar decisiones? ¿Por qué se alteran las reglas del fútbol sin que los jugadores puedan decir ni pío? Joseph Blatter, burócrata del fútbol que jamás ha pateado una pelota, pero anda en limusinas de ocho metros y con chofer negro, se limitó a contestar: “El último astro argentino fue Di Stéfano”.</p>
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<p>Maradona resucitó, y estaba siendo otra vez, por lejos, lo mejor de este Mundial. <a href="https://www.infobae.com/2014/05/16/1565067-la-verdadera-historia-del-doping-maradona-eeuu-94/">Pero la máquina del poder se la tenía jurada</a>. El le cantaba las cuarenta. Eso tiene su precio, y el precio se cobra al contado y sin descuentos. El propio Maradona regaló la justificación por su tendencia suicida a servirse en bandeja en boca de sus muchos enemigos y esa irresponsabilidad infantil que lo empuja a precipitarse en cuanta trampa se abre en su camino.</p>
<p>Maradona se va. Ya el Mundial no será lo que venía siendo. Nadie se divierte y divierte tanto charlando con la pelota. Nadie da tanta alegría como este mago que baila y vuela y resuelve partidos con un pase imposible o un tiro fulminante. En el frígido fútbol de fin de siglo, que exige ganar y prohíbe gozar, se va el hombre que nos demostraba que la fantasía puede también ser eficaz.</p>
<p>Nos hemos quedado todos un poquito más solos.</p>
<p><strong>*El texto fue publicado por Eduardo Galeano el 1° de julio de 1994 en Página 12</strong></p>
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