<br />
<b>Notice</b>:  La función _load_textdomain_just_in_time ha sido llamada <strong>de forma incorrecta</strong>. La carga de la traducción para el dominio <code>redux-framework</code> se activó demasiado pronto. Esto suele ser un indicador de que algún código del plugin o tema se ejecuta demasiado pronto. Las traducciones deberían cargarse en la acción <code>init</code> o más tarde. Por favor, ve <a href="https://developer.wordpress.org/advanced-administration/debug/debug-wordpress/">depuración en WordPress</a> para más información. (Este mensaje fue añadido en la versión 6.7.0). in <b>/home/u277246983/domains/defutbolsomos.com.ar/public_html/wp-includes/functions.php</b> on line <b>6121</b><br />
<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Napoli &#8211; DE FÚTBOL SOMOS</title>
	<atom:link href="https://www.defutbolsomos.com.ar/tag/napoli/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.defutbolsomos.com.ar</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 27 Sep 2019 19:55:21 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.3</generator>

<image>
	<url>https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/08/cropped-futbol-balon-32x32.jpg</url>
	<title>Napoli &#8211; DE FÚTBOL SOMOS</title>
	<link>https://www.defutbolsomos.com.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>SAN MARTÍN MONTADO EN UNA PELOTA</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/san-martin-montado-en-una-pelota/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Sep 2019 19:55:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A un toque]]></category>
		<category><![CDATA[Gimnasia]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Valdano]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Nápoles]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<category><![CDATA[Selección Argentina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=13426</guid>

					<description><![CDATA[<img width="1200" height="675" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2.jpg 1200w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-300x169.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-768x432.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" />Por Jorge Valdano Empiezo este artículo inspirado por un episodio menor. Estoy en Positano, un pueblo maravilloso colgado de un monte de la Costa Amalfitana, a algo más de 50 kilómetros de Nápoles. En el restaurante del hotel reina un ambiente más propio del siglo XX que del XXI. A la hora de la cena, &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1200" height="675" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2.jpg 1200w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-300x169.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-768x432.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/maradonapelota2-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p><strong>Por Jorge Valdano</strong></p>
<p>Empiezo este artículo inspirado por un episodio menor. Estoy en Positano, un pueblo maravilloso colgado de un monte de la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Bbw94yfHdts">Costa Amalfitana</a>, a algo más de 50 kilómetros de Nápoles. En el restaurante del hotel reina un ambiente más propio del siglo XX que del XXI. A la hora de la cena, un violinista pasa entre las mesas tocando suaves melodías. El intérprete es un hombre que roza los 50 años, de fría inexpresividad y rostro duro, como tallado en piedra. Parece habitar no sólo en otro tiempo, sino también en otro mundo. Cuando pasa por mi lado, totalmente absorbido por su música, hace algo que lo convierte en humano; se agacha y me dice las dos únicas palabras que se le han oído a lo largo de la semana que llevo en el hotel: “Grande Diego”. Para qué decir el apellido si todos sabemos que, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CedAArglsk8">en Nápoles y alrededores, sólo hay un Diego</a>. Podría haber ocurrido en Buenos Aires.<span id="more-13426"></span></p>
<p>Digo que se trata de un episodio menor porque tuve ocasión de escapar, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=OjaxWEkj_5o">con el Ferrari de Maradona</a>, de multitudes que lo perseguían con Vespas por Nápoles, o de ver a gente que se ponía a llorar sólo por la emoción de conocerlo en persona, o de altares consagrados a su figura en casas de personas en apariencia normales. <em>Mi</em> violinista es el último ejemplo de que <a href="https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/09/02/5d6be9d221efa0fa0c8b4669.html">una figura con semejante fuerza emocional entra por cualquier resquicio mental, incluso el más impenetrable</a>.</p>
<p>En cuanto a la Argentina, el nivel de impunidad de Maradona lo coloca ampliamente por encima del bien y el mal. Su figura no admite competencia a lo largo y ancho del país. En Bariloche, al sur del país, acabo de ver una bandera con cuatro fotos. Una delantera indiscutible: Evita, Perón, el Che Guevara, Carlos Gardel y Maradona. El único al que hay que compadecer es al que está vivo, porque muerto es mucho más fácil ser idolatrado. ¿Pero qué colocó a Maradona en ese lugar? Antes que nada, se trata de un jugador que encarnó el sueño platónico de cualquier argentino: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wttKxTF3gFE&amp;t=70s">hacer lo que a uno se le antoje con la pelota</a>. Ahí empezó su reino porque, para un argentino, saber jugar a la pelota es mucho más importante que saber jugar al fútbol. El virtuosismo te consagraba en el barrio, lo cual era mucho más importante que consagrarse en el estadio.</p>
<p>Hay un cuento fantástico del Negro Fontanarrosa que voy a destrozar, acudiendo a mi memoria, para ilustrar mi memoria. Un niño está sentado junto a su pelota en el banco de una plaza. De pronto se va y la deja abandonada, en un acto que pone en duda la salud mental de un chico argentino. Pero cuando llega a la esquina, el pibe gira la cabeza, silba y la pelota se baja del banco y va a su encuentro para seguirlo dócil como un perro. Cuando leí el relato, al llegar a ese pasaje me sobresalté, porque esa es la aspiración última de un argentino: que la pelota nos obedezca hasta ese punto. Como hacía con Maradona. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nsb8VL-g9XQ">La relación de Diego con la pelota era carnal, sensual, plástica. Cuando la dominaba, se notaba a la legua que ambos estaban enamorados</a>. De hecho, todos los balones del mundo se parecen un poco a Maradona, en lo que sin duda es un homenaje que la pelota dedica al artista que mejor la trató.</p>
<blockquote>
<h2>“Antes que nada, Maradona encarnó el sueño de cualquier argentino: hacer lo que a uno se le antoje con la pelota. Ahí empezó su reino porque, para un argentino, saber jugar a la pelota es mucho más importante que saber jugar al fútbol”, escribe Jorge Valdano.</h2>
</blockquote>
<p>Luego, su carisma futbolístico y su accidentada vida privada lo convirtieron en centro mediático del planeta entero. Bendito y maldito, blanco y negro, lo cierto es que Maradona cubría (y aún cubre) el amplio espectro que va del bien al mal, y ese es un festín periodístico difícil de igualar porque está hecho a la medida de estos tiempos excesivos. Finalmente, Diego hizo un viaje extraordinario desde su pobreza de origen hasta su condición de líder popular, en el que se vieron proyectados millones de personas que por obra y gracia de su ídolo veían posible (para ellos mismos o para sus hijos) lo que parece imposible. <a href="https://www.elgrafico.com.ar/articulo/1090/31925/1982-maradona-y-los-heroes-por-vargas-llosa">Por decirlo con palabras de Mario Vargas Llosa dedicadas al mismo Maradona: “Una deidad viviente que los hombres crean para adorarse en ella”</a>.</p>
<p>Da igual la Argentina que Nápoles, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kp9AMkjbNGM">Maradona ha estado con puntualidad napoleónica donde debía estar: el sitio en el que existía la demanda urgente de un Salvador</a>. Sólo si se dan condiciones muy especiales puede uno pasar de crack del fútbol a rey popular. En México, en 1986, Diego dio ese salto para todos los argentinos. Si después del Mundial hubiera vuelto al país montado en un caballo blanco, lo habrían confundido con el general San Martín. Esa era su estructura para millones de personas, aunque muchos pensarán que exagero. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=K42VQQc1fh8">Les ganó a los ingleses en cuartos de final un partido que, para el imaginario colectivo, era la revancha de la guerra de Las Malvinas</a>.</p>
<p>Aquel día, Maradona saldó cuentas muy pendientes para un país que quiere encontrarse a sí mismo. En aquella ocasión, en las horas previas al partido, se me ocurrió decir que confundir el fútbol con la guerra era propio de imbéciles. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pNNYcGohOIQ">El tiempo demostró que el imbécil era yo, porque en aquel encuentro se agigantó su importancia hasta convertirse en una leyenda inigualable</a>. Para eso hicieron falta dos goles (el maldito y el bendito) que le agregaron divinidad a la ocasión. Luego, Diego siguió comandando una victoria en el Mundial sin fisuras (ganando todos los partidos sin incómodos descuentos o angustiosos penales) y se convirtió, por esos días, en la personas más famosa del mundo.</p>
<p>Algo así como el hombre que le advertía al mundo que la Argentina seguía existiendo y sus sueños de grandeza permanecían intactos. En el imaginario colectivo, el triunfo frente a Inglaterra en cuartos pesa más que la final ganada a Alemania. Cosas de la memoria emocional.</p>
<p>Lo de Nápoles fue más simple, pero igual de oportuno. Una ciudad desplazada, cuando no despreciada por el próspero norte, un fútbol siempre secundario salvo por el fervor de su gente, una demanda social gigantesca que depositó toda su ilusión sobre los hombres de un jugador de fútbol. Un solo jugador, un solo hombre, un solo hombro. Y el ídolo tuvo la fuerza de levantar Nápoles hasta lo más alto con una personalidad extrovertida y estridente que no difería mucho de la de cualquier napolitano, pero con una fuerza hercúlea y un talento fuera de la normal para ganar todos los retos que la gente soñaba. Era uno más y, al tiempo, único. El gran representante que, armado con una pelota, vengaba a un país de la humillación de una guerra perdida o reivindicaba a una ciudad de todos los atropellos sufridos, no podía ser más que un Mesías.</p>
<iframe  style="display: block; margin: 0px auto;"  id="_ytid_98263"  width="600" height="380"  data-origwidth="600" data-origheight="380" src="https://www.youtube.com/embed/_AcNa10q35A?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Extracto del libro Fútbol: el Juego Infinito.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>GUERRA ULTRA, CRIMEN Y XENOFOBIA EN EL FÚTBOL ITALIANO</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/guerra-ultra-crimen-y-xenofobia-en-el-futbol-italiano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Jan 2019 23:17:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#LecturaRecomendada]]></category>
		<category><![CDATA[Carlo Ancelotti]]></category>
		<category><![CDATA[Inter]]></category>
		<category><![CDATA[Kalidou Koulibaly]]></category>
		<category><![CDATA[Lautaro Martínez]]></category>
		<category><![CDATA[Mauro Icardi]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=12630</guid>

					<description><![CDATA[<img width="1200" height="675" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1.jpg 1200w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-300x169.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-768x432.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-1024x576.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" />]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1200" height="675" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1.jpg 1200w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-300x169.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-768x432.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2019/01/internapoli-1-1024x576.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" />
<p><strong>Por Alejandro Wall / Para Tiempo Argentino</strong></p>
<p>El 26 de diciembre en Italia se jugó al fútbol. Lo que en Inglaterra se conoce como el Boxing Day, una tradición posterior a la Navidad, ahí fue San Esteban. Ese día, sobre el cierre del año pasado, Inter le ganó a Napoli en San Siro, en el estadio Giuseppe Meazza. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=fJiZiEP1rIo">Fue en tiempo de descuento, uno a cero, con gol de Lautaro Martínez</a>. Pudo haber sido un partido más del Calcio, uno de los que reacomodaron los puestos por debajo de Juventus, que ejerce un dominio eterno en la Serie A. Pero no. El Inter-Napoli de diciembre no fue un partido más, <a href="https://www.abc.es/internacional/abci-norte-y-italia-mundos-diferentes-201804010155_noticia.html">expuso otra vez la grieta entre norte y sur</a>, tuvo su episodio de xenofobia que rebota en funcionarios de la derecha, y que todavía encierra los misterios de un crimen ultra.<span id="more-12630"></span></p>
<p>Faltaban diez minutos para terminar el partido cuando el árbitro Paolo Mazzolleni le sacó <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vwSKQWeXrdk">la segunda amarilla al jugador de Napoli Kalidou Koulibaly</a>, un defensor de 27 años que nació en Saint-Dié-des-Vosges, al noreste de Francia, pero que juega para la selección de Senegal, el país de sus padres. A Koulibaly lo buscaron muchos clubes, desde Chelsea a Barcelona. <a href="https://www.mundodeportivo.com/futbol/real-madrid/20190110/454062691632/real-madrid-napoles-fichajes-futbol.html">Ahora dicen que lo quiere Real Madrid y que pagaría 100 millones de euros</a>.</p>
<p>Ese día de diciembre, después del partido en el que terminó expulsado, su entrenador, Carlo Ancelotti, lo defendió en la conferencia de prensa. Contó que es un jugador de buen comportamiento, pero que estaba nervioso por los insultos xenófobos que llegaban a la cancha. &#8220;Pedimos tres veces que el encuentro se detuviera por los cánticos racistas –dijo Ancelotti-. Se hicieron anuncios, pero el partido continuó. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KPND-0ZHoqI">La próxima vez lo vamos a parar abandonando la cancha, incluso si eso significa perder sobre la mesa&#8221;</a>.</p>
<p></p>
<p>“Lo siento por la derrota y, sobre todo, por haber dejado solos a mis hermanos. Pero estoy orgulloso del color de mi piel. De ser francés, senegalés y napolitano: hombre&#8221;, tuiteó Koulibaly un rato después. En redes sociales, lo apoyaron <a href="https://www.goal.com/es-ar/noticias/cristiano-ronaldo-muestra-su-apoyo-a-koulibaly-no-al-racismo/1b9gxrb3rtfuc18e6cslpc3pku">Cristiano Ronaldo</a>, Kevin Boateng, <a href="https://www.ole.com.ar/futbol-internacional/italia/icardi-koulibaly-insultos-racistas-inter-napoli_0_bhyreJ-Hv.html">Mauro Icardi</a> y otros jugadores. Pero el clima xenófobo no escapaba a lo que había sucedido afuera de la cancha. Todo parecía parte de lo mismo.</p>
<p>Antes del partido, un grupo de ultras de Inter emboscó a fanáticos de Napoli que habían viajado a Milán. Lo hicieron en banda, apoyados por facciones amigas de Varese y Niza. Unos 100 de Inter se toparon con unos 80 de Napoli. Se cruzaron autos y camionetas. Hubo piñas y cuchillazos. A Daniele Belardinelli lo atropellaron en el choque. Según la reconstrucción que está haciendo la justicia italiana, fue con dos vehículos, uno de ellos una camioneta Volvo V40 negra. Belardinelli estaba con los de Inter, pero se dice que era un ultra de Varese, de un grupo llamado Sangre y honor.</p>
<p><iframe loading="lazy" width="704" height="396" src="https://www.youtube.com/embed/_GBET69Xt6U?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Los fanáticos del Napoli que lo atropellaron lo asistieron, pero enseguida se lo entregaron a sus amigos de Inter para que lo lleven al hospital. Belardinelli murió al llegar. <a href="http://www.ansalatina.com/americalatina/noticia/calcio/2019/01/04/fanatico-de-napoli-indagado-por-homicidio_03b21f8f-d63a-4534-a5e5-530b60fded97.html">La justicia ya tomó declaración a 23 personas</a>. Hay cuatro detenidos, entre ellos Marco Piovella, el capo de una de las facciones más radicalizadas de Inter. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dfPuv8mkc0Q">La violencia no es sólo sudamericana</a>.</p>
<p>Mientras se intenta llegar a la verdad sobre el crimen de Belardinelli, lo que queda es la xenofobia. “No confundamos el racismo, que debe ser condenado, con la belleza del fútbol, que también es rivalidad de barrio. Cerrar los estadios o suspender partidos es una derrota del fútbol”, dijo por estos días el ministro del Interior, Matteo Salvini, en una conferencia de prensa, en la que también aclaró que la violencia en el fútbol está disminuyendo.</p>
<p>“El lenguaje de Salvini es indigno de un ministro del Interior”, respondió Luigi De Magistris, alcalde de Nápoles. A Salvini, líder de la Liga Norte –ahora, en realidad, es sólo Liga-, un partido de ultraderecha, le dicen el Donald Trump de Italia. Podría ser un Jair Bolsonaro. El año pasado escribió en Twitter una cita del dictador Benito Mussolini: “Tanti nemici, tanto onore”. Muchos enemigos, mucho honor.</p>
<p><iframe loading="lazy" width="704" height="396" src="https://www.youtube.com/embed/wVLWbmClxVM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Mientras se opone a la interrupción de partidos frente a hechos xenófobos, tal como recomienda la FIFA, Salvini impulsa decretos para endurecer las medidas contra los inmigrantes. A nadie le sorprende. Genera rechazos en Nápoles y Palermo, pero también en Florencia y Milán.</p>
<p>Salvini tiene en su discurso una batalla particular contra los napolitanos, que lo resisten. También el dueño del club, el productor de cine Aurelio De Laurentiis, que desde Los Ángeles, adonde viajó por asuntos de esa industria, dio la orden de apoyar a Ancelotti, a Koulibaly, al resto de los jugadores y a cualquier decisión de abandonar un partido bajo protesta. Si hay racismo, dicen en el sur italiano, Napoli para.</p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>AMOR ETERNO</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/amore-eterno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 May 2017 03:42:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[No te olvidés]]></category>
		<category><![CDATA[Calcio]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<category><![CDATA[scudetto del Napoli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=10556</guid>

					<description><![CDATA[<img width="1017" height="713" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844.jpg 1017w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844-300x210.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844-768x538.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1017px) 100vw, 1017px" />Por Santiago Tuñez Eran otros tiempos&#8230; La inmediatez caminaba lejos de la comunicación. No habían smarphones, ni tablets. Tampoco conexión por Wi Fi, redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea. Los partidos sólo se veían los domingo a la noche por televisores color o blanco y negro. Nada de pantallas planas con Súper HD. Y la &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1017" height="713" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844.jpg 1017w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844-300x210.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapolescampeon1-e1505008624844-768x538.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1017px) 100vw, 1017px" /><p><strong>Por Santiago Tuñez</strong></p>
<p>Eran otros tiempos&#8230; La inmediatez caminaba lejos de la comunicación. No habían smarphones, ni tablets. Tampoco conexión por Wi Fi, redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea. Los partidos sólo se veían los domingo a la noche por televisores color o blanco y negro. Nada de pantallas planas con Súper HD. Y la acción de los futbolistas argentinos en Europa apenas se contemplaba en resúmenes de noticias o líneas de tinta sobre el papel. El cable era un lujo en la sociedad. Y la revolución mediática, a esa altura, aparecía como una fantasía muy lejana.<span id="more-10556"></span></p>
<p>Era otra la historia&#8230; En el fútbol <em>argento</em>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=je1X3XcQN4U">Rosario Central degustaba su título</a>, mientras la Liguilla Pre Libertadores giraba con sus partidos de ida por cuartos de final. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s6vIFBV1Wh0">Boca le ganaba a Deportivo Armenio 4 a 2</a>, Banfield vencía a Independiente 1 a 0 con gol del eterno <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1T-wYc7ymIM">Pampa Orte</a>, Racing empataba contra Ferro 0 a 0 y el mismo resultado se daba entre Belgrano y Newell&#8217;s. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SY5SqUUSnDs">A menos de un año de haber logrado la Copa Intercontinental en Tokio</a>, Bambino Veira confirmaba su salida de River. &#8220;Santilli nunca me quiso. A Veira lo pueden igualar en River, pero nunca superar&#8221;, disparaba desde sus vacaciones en Madrid.</p>
<p><iframe loading="lazy"  style="display: block; margin: 0px auto;"  id="_ytid_41662"  width="600" height="380"  data-origwidth="600" data-origheight="380" src="https://www.youtube.com/embed/6XSisRiVQ_o?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p>A 11.197 kilómetros de la Argentina, una ciudad enfocaba sus flashes en una dirección distinta. Quería vivir su día más glorioso después de 44 años. Italia y el resto de Europa aún recordaban a <a href="http://acl63.blogspot.com.ar/2015/10/los-cuatro-dias-de-napolestal-dia-como.html">Nápoles por haber sido uno de las primeros destinos del continente en sublevarse con éxito contra la ocupación nazi</a>. Pero aquel domingo 10 de mayo de 1987, sus habitantes buscaban archivar ese hito por un rato. Tenían una sola ambición: festejar el primer scudetto del Napoli. El milagro había dejado de ser inesperado por un nombre: Diego Maradona. &#8220;Una especie de Dios con forma, respiración e imperfección humana por quien cualquier napolitano se dejaría matar&#8221;, tal como definió el periodista Ernesto Cherquis Bialo por aquellos tiempos en <em>El Gráfico</em>.</p>
<p>Unos 82.579 cuerpos ocuparon aquella tarde el cemento del estadio San Paolo. Dos mil más que el 5 de julio de 1984, cuando el Diez tuvo su presentación en sociedad en el Napoli, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=UgvyncxwqyI">después de sus días oscuros en Barcelona</a>. Había llegado a cambio de 7.500.000 dólares y con un desafío: rescatar al equipo del fondo de la tabla. Y vaya si superó ese objetivo. Maradona fue el general de una conquista legendaria del equipo. Cambió el <em>mapa geofutbolístico</em> de Italia y llevó al club del sur a los lugares que solían dominar <a href="https://www.youtube.com/watch?v=u9DHZxIMojs">Juventus</a>, Inter y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pLMlakAi4sg">Milan</a>; los poderosos del norte. Increíble, pero cierto.</p>
<p><div id="attachment_10581" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-10581" class="wp-image-10581" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles.jpg" alt="" width="600" height="400" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles.jpg 850w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles-300x200.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles-768x511.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/05/maradonanapoles-451x300.jpg 451w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-10581" class="wp-caption-text">La fina estampa de Maradona, en la temporada que vivió su primer título con el Napoli. De fondo, el San Paolo repleto.</p></div></p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=M25NPHx9C3I">El empate 1 a 1 contra la Fiorentina -con Ramón Díaz y Roberto Baggio entre sus titulares- le dio el primer scudetto de su vida al Napoli</a>. La consagración llegó con un gol de Carnevale. Faltó el de Maradona, que en esa temporada gritó diez veces en la red. Dos de ellas, para el recuerdo. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rhkLpWbXVqE">Un cabezazo desde el piso contra Sampdoria</a> y una definición mágica contra el Milan de Baresi, Maldini y Donadoni, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7K7rRBGFN4U">después de <em>acostar</em> la pelota en su pie izquierdo y eludir al arquero</a>.</p>
<p>El festejo del Diez junto con sus hermanos el Turco y Lalo en pleno césped tomó forma a menos de un año del título en el Mundial &#8217;86. Otro momento inolvidable en su vida futbolera, aunque en medio de la celebración eligió no compararlos: &#8220;En México lo vivimos los argentinos que estábamos allá contra los alemanes y los mexicanos. Acá fue la alegría compartida sólo con los napolitanos, con una ciudad que quería este título. Hoy Maradona era napolitano, Bagni era napolitano, Giordano era napolitano. Teníamos que darle el scudetto a esta ciudad maravillosa&#8221;.</p>
<p>Claro que, pese a evitar las comparaciones, ambos éxitos tuvieron una coincidencia: la cinta de capitán en el brazo izquierdo del crack argentino. La había recibido en su llegada al Napoli y, con la consagración en mayo de 1987, cristalizó su promesa. &#8220;El día que Giuseppe Bruscolotti (jugó desde 1972 hasta 1988 en el club del sur italiano) me dio la cinta, me dijo: &#8216;Diego, te la doy para que me hagas campeón&#8217;. Y le contesté: &#8216;Quedate tranquilo, vas a ser campeón de Italia&#8217;. Estoy orgulloso de haber cumplido con Beppe. Tal vez por entonces algunos no creyeron porque estaban convencidos de que yo era un perdedor. Ahora saben que no es así&#8221;.</p>
<p><iframe loading="lazy"  style="display: block; margin: 0px auto;"  id="_ytid_43256"  width="600" height="380"  data-origwidth="600" data-origheight="380" src="https://www.youtube.com/embed/A8wmcSLdsa8?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Locos por el fútbol</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/locos-por-el-futbol/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Sep 2011 15:23:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A un toque]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Milan]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<category><![CDATA[Tiziano Crudeli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://defutbolsomos.wordpress.com/?p=4072</guid>

					<description><![CDATA[Empezó la Champions League en Europa. Y en su primera escala, dejó momentos excéntricos fuera del césped. Increíbles. Uno de ellos ocurrió en Italia y fue protagonizado por el periodista Tiziano Crudeli, fanático de Milan. Al grito del &#8220;milagro del Camp Nou&#8221;, celebró el empate contra Barcelona en el cierre de la noche. Abrazos y &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Empezó la Champions League en Europa. Y en su primera escala, dejó momentos excéntricos fuera del césped. Increíbles. Uno de ellos ocurrió en Italia y fue protagonizado por el periodista Tiziano Crudeli, fanático de Milan. <a href="http://www.youtube.com/watch?v=HP_w0zoOIxU">Al grito del &#8220;milagro del Camp Nou&#8221;, celebró el empate contra Barcelona en el cierre de la noche</a>. Abrazos y festejos con sus colegas en pleno estudio de televisión. Y en Inglaterra, otro italiano deliró en medio de una transmisión. El relator Raffaele Auriemma festejó con intensidad el gol de Edison Cavani a Manchester City. Con su garganta a máxima temperatura, vivió la jugada del Matador de principio a fin. Pasión por el fútbol. Locura total en el micrófono.</p>
<p>[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=llffozCuKtg]</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Napoli por tutta la vita</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/napoli-por-tutta-la-vita/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Apr 2011 01:04:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A un toque]]></category>
		<category><![CDATA[Cavani]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://defutbolsomos.wordpress.com/?p=2985</guid>

					<description><![CDATA[La crónica, fría e impersonal, indica que Napoli le ganó a Lazio 4 a 3 y quedó a tres puntos de Milan, líder del Calcio. El texto toma temperatura, al destacar que el equipo del sur italiano remontó dos veces el resultado (0-2 y 2-3). Los tres goles del uruguayo Edison Cavani aportan aún más &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La crónica, fría e impersonal, indica que Napoli le ganó a Lazio 4 a 3 y quedó a tres puntos de Milan, líder del Calcio. El texto toma temperatura, al destacar que el equipo del sur italiano remontó dos veces el resultado (0-2 y 2-3). Los tres goles del uruguayo Edison Cavani aportan aún más grados en el comentario. Y el estallido se produce con los relatos de Carlo Alvino. El hombre, encargado de seguir la campaña de Napoli para la cadena Sky, dejó sus cuerdas vocales en el micrófono. La garganta roja de satisfacción. Vale la pena escucharlo con sus gritos apasionados. Sanguíneos. En fin, conmovedores.</p>
<p>[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=4eGADLR4HD8]</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El relator del pueblo</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/el-relator-del-pueblo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Dec 2010 01:04:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A un toque]]></category>
		<category><![CDATA[Cavani]]></category>
		<category><![CDATA[Napoli]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://defutbolsomos.wordpress.com/?p=2214</guid>

					<description><![CDATA[Suele afirmarse que los hinchas de Napoli son los más apasionados del Calcio. El corazón de sus tifosis galopa en quinta velocidad con el giro de la pelota. Y algo similar ocurre con los relatores de este equipo italiano. Es el caso de Carlo Alvino, que estalló con el golazo de Edison Cavani contra Lecce. &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Suele afirmarse que los hinchas de Napoli son los más apasionados del Calcio. El corazón de sus tifosis galopa en quinta velocidad con el giro de la pelota. Y algo similar ocurre con los relatores de este equipo italiano. Es el caso de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=y6mNT096cOE&amp;feature=related">Carlo Alvino</a>, que estalló con el golazo de Edison Cavani contra Lecce. El uruguayo ajustó la mira en la última bola del partido y le dio el triunfo 1 a 0. Y desde su cabina, Alvino explotó en un grito caliente. Encendido. Con su garganta en llamas,  el hombre festejó el golazo del Matador. Su voz retumbó largo rato en el cemento del San Paolo. Y en el micrófono de la televisión italiana.</p>
<p>[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=lhAL-TuxxBM]</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
