<br />
<b>Notice</b>:  La función _load_textdomain_just_in_time ha sido llamada <strong>de forma incorrecta</strong>. La carga de la traducción para el dominio <code>redux-framework</code> se activó demasiado pronto. Esto suele ser un indicador de que algún código del plugin o tema se ejecuta demasiado pronto. Las traducciones deberían cargarse en la acción <code>init</code> o más tarde. Por favor, ve <a href="https://developer.wordpress.org/advanced-administration/debug/debug-wordpress/">depuración en WordPress</a> para más información. (Este mensaje fue añadido en la versión 6.7.0). in <b>/home/u277246983/domains/defutbolsomos.com.ar/public_html/wp-includes/functions.php</b> on line <b>6121</b><br />
<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ángel Labruna &#8211; DE FÚTBOL SOMOS</title>
	<atom:link href="https://www.defutbolsomos.com.ar/tag/angel-labruna/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.defutbolsomos.com.ar</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 30 Mar 2022 16:45:06 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.3</generator>

<image>
	<url>https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2017/08/cropped-futbol-balon-32x32.jpg</url>
	<title>Ángel Labruna &#8211; DE FÚTBOL SOMOS</title>
	<link>https://www.defutbolsomos.com.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>“LA MÁQUINA DE RIVER FUE UN CONCEPTO, UNA MANERA DE JUGAR AL FÚTBOL”</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/la-maquina-de-river-fue-un-concepto-una-manera-de-jugar-al-futbol/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Mar 2022 11:50:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mano a Mano]]></category>
		<category><![CDATA[Adolfo Pedernera]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Labruna]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Viacava]]></category>
		<category><![CDATA[Félix Loustau]]></category>
		<category><![CDATA[Gustavo García]]></category>
		<category><![CDATA[José Manuel Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[La Máquina]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=16194</guid>

					<description><![CDATA[<img width="1300" height="723" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver.jpg 1300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-300x167.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-1024x570.jpg 1024w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-768x427.jpg 768w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" />Por Santiago Tuñez Pasaron 80 años y aún suele nombrarse de memoria a los cinco delanteros: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. El quinteto eterno de La Máquina. Aquel equipo de River que asomó en septiembre de 1941, brilló hasta noviembre de 1946 y sobre el que los periodistas Gustavo García y Carlos Viacava escribieron &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1300" height="723" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver.jpg 1300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-300x167.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-1024x570.jpg 1024w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2022/03/lamaquinaderiver-768x427.jpg 768w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /><p><strong>Por Santiago Tuñez</strong></p>
<p>Pasaron 80 años y aún suele nombrarse de memoria a los cinco delanteros: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. El quinteto eterno de La Máquina. Aquel equipo de River que asomó en septiembre de 1941, brilló hasta noviembre de 1946 y sobre el que los periodistas Gustavo García y Carlos Viacava escribieron su nuevo libro. Una obra que va más allá de sus protagonistas centrales. En sus 363 páginas, analiza el <em>proceso de cocción</em>, menciona otros actores de peso, contextualiza esa época&#8230; Y sobre todo, aporta datos que le dan más valor a aquellos años legendarios del Millonario.<span id="more-16194"></span></p>
<p lang="es-ES">“Por ejemplo, Muñoz, Moreno, Pedernera y Labruna llegaron muy jóvenes a las inferiores de River. Y Loustau se sumó con edad de Cuarta División. Es decir, River había apostado al semillero que propuso Carlos Peucelle. Y otros jugadores del equipo, como Ricardo Vaghi, Norberto Yácono, Aristóbulo Deambrossi, Pipo Rossi, Alberto Gallo y Antonio Báez también eran productos de las inferiores. La Máquina nació en el club con una pretensión de romper el molde y lo consiguió”, destacan García y Viacava en una entrevista con <strong>De Fútbol Somos</strong>.</p>
<p><strong>-¿Qué los llevó a enfocarse en esta investigación sobre La Máquina y cuáles fueron algunos de los detalles que les llamaron la atención?</strong><br />
Gustavo García -Cuando se abordan obras de este tipo, <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/la-filosofia-de-menotti-sigue-vigente-porque-trasciende-al-tiempo/">tal como nos ocurrió con la biografía de Menotti</a>, el disparador tiene como punto fuerte el hecho de que no haya ningún libro del tema. Abundaba el material sobre La Máquina, especialmente en diarios y revistas de la época, pero no existía un libro que contara su historia. En lo personal, solía tener la foto en mi cabeza, como si esos cinco delanteros hubiera surgido casi todos al mismo tiempo y jugado juntos innumerables campeonatos. Pero, al investigar, advertí que la conformación de La Máquina fue un largo período, en el que otros tantos nombres, menos relevantes, jugaron un rol clave. El proceso se construyó poco a poco, con idas y vueltas, hasta convertirse en un mito del fútbol argentino.</p>
<p><strong>-Se habla mucho de los cinco integrantes de la delantera, ¿pero cuál fue el origen? ¿Cómo nació?</strong><br />
Carlos Viacava -El origen de La Máquina debe entenderse como el resultado de la búsqueda de un fútbol diferente. En mayor o menor medida, los equipos de aquel momento atacaban con desbordes de los wines para el centrodelantero de estilo tanque. River, que peleaba el título de 1941 con San Lorenzo, tenía como DT a Renato Cesarini y Carlos Peucelle, como buen consejero. Por una recomendación suya, Cesarini ubicó como centrodelantero a Adolfo Pedernera, hasta entonces puntero izquierdo. Así surgió una ofensiva que se sostenía por la calidad individual de cinco hombres que le dieron vida a una forma de jugar desconocida hasta ese momento.</p>
<p><strong>-¿Y qué le aportaba cada uno de estos futbolistas al equipo?</strong><br />
CV &#8211; Si nos enfocamos en los cinco nombres célebres del ataque, en Muñoz encontramos la habilidad y la velocidad para el desborde y el centro preciso; Moreno manejaba la pelota como los dioses, tenía una pegada bárbara y, por si fuera poco, era un líder. Pedernera era veloz, goleador, tenía astucia e inteligencia para construir las jugadas arrancando desde una posición más retrasada. Él y Moreno eran, en cierta medida, los técnicos dentro de la cancha. Con buen dominio de la pelota, Labruna tenía la misión de definir. Y Loustau aparecía como el equilibrista. Por su generosidad y su sorprendente resistencia era el que más se esforzaba para colaborar con la recuperación de la pelota.</p>
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true">
<p lang="und" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Pedernera?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Pedernera</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/AdolfoPedernera?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#AdolfoPedernera</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/RiverPlate?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#RiverPlate</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/Argentina?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Argentina</a> <a href="https://t.co/1eAkqycP0T">pic.twitter.com/1eAkqycP0T</a></p>
<p>&mdash; OldFootballPhotos (@OldFootball11) <a href="https://twitter.com/OldFootball11/status/751933424122925056?ref_src=twsrc%5Etfw">July 10, 2016</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p><strong>-¿Cuáles fueron otros jugadores que se destacaron en aquel equipo entre 1941 y 1946?</strong><br />
CV -Pedernera solía decir que era un injusto reducir la denominación de La Máquina a los cinco delanteros, porque los 11 jugadores eran La Máquina. Entonces, es imposible no mencionar a un arquero como el peruano José Soriano, que además era el capitán. A zagueros como Ricardo Vaghi y Eduardo Rodríguez, el sostén defensivo. Norberto Yácono fue un especialista en la marca personal cuando ese concepto recién empezaba a utilizarse. Aristóbulo Deambrossi fue una pieza clave, porque la delantera nació con él. De algún modo pagó el precio de que lo reemplazara un fenómeno como Loustau, pero siempre fue un recambio obligado. Cuando Moreno emigró a México, Alberto Gallo fue un buen sustituto. Bruno Rodolfi, al principio del ciclo, y Pipo Rossi, al final, imponían presencia en el medio cuando se le asignaba un rol determinante al mediocampista central.</p>
<p><strong>-En otro momento de la entrevista hablaron de que los cinco delanteros le dieron forma a una manera desconocida de jugar en aquella época. ¿Qué podrían contar en ese sentid?</strong><br />
CV -Por ejemplo, implementaron la rotación como sistema para desbaratar las marcas individuales; avanzar dándose pases -a veces abusaban y se demoraban para definir, según las crónicas de ese entonces- para abrir espacios y aparecer por sorpresa para definir. La fórmula era efectiva más allá de que muchas veces las maniobras tenían una forma muy frecuente para definir: pelotazo largo de Pedernera o Moreno para el pique corto de Labruna. Los rivales sabían que River iba a hacer eso, pero la clave es que no sabían cuándo, y además corrían el riesgo de exponerse a maniobras individuales de futbolistas que podían desequilibrar por sí mismos.</p>
<p>https://twitter.com/museoriver/status/1409557670395355137?lang=cs</p>
<p><strong>-Suelen mencionarse mucho a los jugadores que pasaron por La Máquina y poco a los entrenadores. ¿Puede decirse que Cesarini y Peucelle fueron los padres de la criatura?</strong><br />
CV -En realidad, nadie puede atribuirse la paternidad. Al menos eso decían los propios protagonistas. Porque Peucelle tuvo una idea y Cesarini, una necesidad. Los dos tuvieron la inteligencia para unir esas situaciones y la fortuna de que los resultados fueran espectaculares. Pero ellos mismos no se consideraban los padres de la criatura. De hecho, Peucelle solía decir que, en todo caso, la existencia de La Máquina se la debían a Rosa Asalini, la madre de Pedernera, dando a entender que sin Adolfo ese ataque jamás hubiera sido posible.</p>
<p><strong>-¿Qué mitos existen sobre La Máquina y, a medida que avanzaban en el libro, pudieron comprobar que no son tan así?</strong><br />
GG -La historia ha querido dejar en el bronce a estos cinco futbolistas como integrantes de una misma línea delantera. La foto parece congelada en el tiempo. Surge la idea de que jugaron mucho juntos y que formaban parte de un equipo imbatible. Pero, en los seis años de reinado de La Máquina, River ganó tres campeonatos, Boca logró dos y San Lorenzo, el restante. Muchos hinchas, incluso, se sorprenden cuando se enteran que nunca jugaron juntos un clásico. Más allá de mostrar el origen de La Máquina, este libro tiene biografías de cada uno de sus integrantes, las cuales terminan de hacer la pintura de una época y una forma de jugar al fútbol.</p>
<p><strong>-¿Cuál era el contexto del fútbol argentino en aquella época? ¿Qué otros equipos y jugadores brillaban en ese momento?</strong><br />
GG -El fútbol argentino de la década del &#8217;40 era, en realidad, el fútbol porteño. No existía una dimensión nacional en el campeonato. Dominaban los equipos grandes de Buenos Aires y sólo Estudiantes, Gimnasia, Newell&#8217;s y Rosario Central formaban parte de la competencia. En esa época también se destacaban el Boca de Severino Varela, ese verdugo de la boina blanca, y también hizo lo suyo el San Lorenzo del Terceto de Oro, integrado por Farro, Pontoni y Rinaldo Martino. También se lucían El Chueco García en Racing y Vicente de la Mata en Independiente.</p>
<p><strong>-¿Y la cobertura mediática de ese momento? ¿Qué los sorprendió?</strong><br />
GG -Fue curioso observar, de acuerdo a las notas publicadas en las revistas de la época, cómo fue cambiando la cobertura periodística de lo que ahora llamamos el Superclásico. Hacia 1941, por ejemplo, <a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/aquellos-anos-en-el-grafico/"><em>El Gráfico</em></a> solía hablar del clásico boquense, ya que tanto Boca como River habían salido del mismo barrio. Era otro fútbol: los integrantes de La Máquina ni siquiera tenían auto y fue Labruna el primero en comprar uno, cuando ya era muy famoso. Tenían un vínculo más cercano con los hinchas y el entrenamiento era distinto. Loustau, por caso, practicaba apenas dos veces por semana.</p>
<p><strong>-¿Por qué creen, en definitiva, que aquella delantera fue legendaria cuando sólo jugó 18 partidos?</strong><br />
-La delantera de La Máquina tiene cinco nombres propios, pero pienso que lo que trasciende, sobre todo, es un concepto; una manera de jugar al fútbol. Después fueron rebautizados Los Caballeros de la Angustia, porque tenían una apreciación muy especial por la belleza en el juego. Uno puede preguntarse, y no tendremos respuesta, cuántos partidos o campeonatos más hubieran podido ganar en caso de haber sido menos románticos en la confección de la jugada y más verticales en el ataque. Pero eso a ellos no les servía. No era el fútbol que disfrutaban, ni el que querían jugar.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>SER LABRUNA</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/ser-labruna/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Sep 2018 10:06:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A un toque]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Labruna]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=12340</guid>

					<description><![CDATA[<img width="1080" height="1350" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1.jpg 1080w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-240x300.jpg 240w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-768x960.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-819x1024.jpg 819w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Por Natalia Labruna Mi abuelo Ángel solía decir que River era su vida, y para mí, mi abuelo y River son una misma cosa. Mi vínculo con el club va más allá del sentimiento del hincha, de si el equipo gana o pierde. Esta fue su casa, como lo es todavía de mi papá, Omar. &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1080" height="1350" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1.jpg 1080w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-240x300.jpg 240w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-768x960.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/labruna1-819x1024.jpg 819w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p><strong>Por Natalia Labruna</strong></p>
<p>Mi abuelo Ángel solía decir que River era su vida, y para mí, <a href="https://www.clarin.com/deportes/futbol/labruna-eterno-vigencia-maximo-goleador-historia-futbol-argentino_0_gHwnuOJAQ.html">mi abuelo y River son una misma cosa</a>. Mi vínculo con el club va más allá del sentimiento del hincha, de si el equipo gana o pierde. Esta fue su casa, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=P19Of9cnQX4">como lo es todavía de mi papá, Omar</a>. Y aquí, en los pasillos del Monumental, y en este Museo, su nombre y su imagen están bien vivos.<span id="more-12340"></span><!--more--><!--more--></p>
<p>Cuando él se fue, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Vj_qGLqjkOc">el 19 de septiembre de 1983</a>, yo tenía un año y medio apenas. Así que, como le pasa a muchos, me fui construyendo su imagen a partir de los relatos de quienes lo conocieron. Y todos esos relatos están atravesados por River. Cada día alguien me cuenta alguna anécdota, algún recuerdo sobre él, todos los recuerdan con mucho cariño y admiración. Desde <a href="https://www.ole.com.ar/river-plate/labruna-maximo-exponente-river-beto-alonso_0_2096790326.html">el Beto Alonso</a> a Amadeo Carrizo, pasando por todos los que alguna vez lo trataron. Sobre él y sobre mi abuela Ana, a quien también recuerdan con tanto cariño.</p>
<p>Hubo veces, sobre todo cuando era más chica, en que sentía ganas de cambiar esos relatos de los otros por los recuerdos propios. De pasar una tarde con él aunque fuera un perfecto desconocido. Pero creo que sería muy egoísta de mi parte. Hoy, mis hijos, pequeños ellos, pueden conocer a <a href="http://www.elgrafico.com.ar/2012/08/16/C-4424-ngel-labruna-con-frases-en-primera-persona.php">su bisabuelo</a> gracias a la estatua que ven cada vez que pasamos por <a href="https://www.youtube.com/watch?v=prtg7hPh7hU">la puerta del Museo</a> y, también, por el relato de los otros.</p>
<p>Mi hijo más grande, de cinco años, se me acercó hace unos días y me dijo: &#8220;Mami, quiero que Ángel baje del cielo y me enseñe unos trucos para jugar al fútbol, porque él era un gran jugador&#8221;.</p>
<p>Así que seguiré conociéndolo, como hoy aquí con estas imágenes y estos recuerdos, y seguiré sintiendo por él todo el cariño de la gente; de River <a href="https://tn.com.ar/tnylagente/deportes/cuando-se-juntaron-central-y-labruna-%281971%29..._317617">pero también de los otros clubes donde dirigió</a> y donde no, porque el respeto parece unánime. Y si pudiera bajar, aunque sea un instante, me encantaría verlo jugar con sus bisnietos, enseñándoles algún truco para jugar mejor al fútbol.</p>
<iframe loading="lazy"  style="display: block; margin: 0px auto;"  id="_ytid_50439"  width="600" height="380"  data-origwidth="600" data-origheight="380" src="https://www.youtube.com/embed/Igc5ieqBrNE?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>AQUELLA FINAL, AQUELLOS TIEMPOS</title>
		<link>https://www.defutbolsomos.com.ar/aquella-final-aquellos-tiempos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[defutbolsomos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Mar 2018 15:15:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[No te olvidés]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Labruna]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Emilio Massera]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Rafael Videla]]></category>
		<category><![CDATA[River]]></category>
		<category><![CDATA[Supercopa Argentina 2018]]></category>
		<category><![CDATA[Torneo Nacional 1976]]></category>
		<category><![CDATA[Toto Lorenzo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.defutbolsomos.com.ar/?p=11604</guid>

					<description><![CDATA[<img width="911" height="430" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158.jpg 911w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158-300x142.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158-768x363.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 911px) 100vw, 911px" />Por Santiago Tuñez Es, desde el prólogo, un relato alejado de la ficción. Cada párrafo suelta un hecho auténtico, cierto, real. Y el cierre de las primeras páginas da paso a un partido de muchos voltios. De esos que se esperan durante décadas. De esos que reclaman un espacio en la biblioteca. De esos históricos. &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="911" height="430" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158.jpg" class="attachment-small size-small wp-post-image" alt="" style="margin-bottom:10px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158.jpg 911w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158-300x142.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/bocariverfinal1976-e1520868710158-768x363.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 911px) 100vw, 911px" /><p><strong>Por Santiago Tuñez</strong></p>
<p>Es, desde el prólogo, un relato alejado de la ficción. Cada párrafo suelta un hecho auténtico, cierto, real. Y el cierre de las primeras páginas da paso a un partido de muchos voltios. De esos que se esperan durante décadas. De esos que reclaman un espacio en la biblioteca. De esos históricos. Luego de 41 años, Boca y River volverán a definir un título. Será este miércoles, en Mendoza, donde irán por la Supercopa argentina. Habrá, como en la final del Nacional 1976, movimientos intensos de los jugadores. Una pelota con destino impredecible. Pero el contexto, en verdad, tendrá matices distintos. Más allá de ciertos mensajes políticos y económicos de esa época que coinciden con estos tiempos de cambio, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=z_FWfGax2Gc">ya no hay dictadores en el poder</a>. El clásico, ahora, se jugará en democracia.<span id="more-11604"></span></p>
<p>Un viaje al archivo permite desempolvar recuerdos de aquel país. Personajes, títulos y notas que trascendían, en ese momento, la primera definición entre Boca y River en el fútbol nuestro. La mirada en las páginas desgastadas de los diarios se sumerge en noticias que generan sorpresa. Era, entonces, el principio de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3AlUCjKOjuc">la noche más oscura de la Argentina</a>. La Junta Militar llevaba nueve meses en la Casa Rosada. Videla, Massera y Agosti resultaban los nombres más tecleados en las redacciones de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dzqHXpscQV4">los medios argentinos</a>. Desde la agenda diaria aportaban anuncios en distintas secciones, y algunos de ellos asombran por su vigencia. Tienen, sin dudas, un sonido muy actual.</p>
<div id="attachment_11645" style="width: 910px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11645" class="wp-image-11645" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela-1024x687.jpg" alt="" width="900" height="604" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela-1024x687.jpg 1024w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela-300x201.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela-768x516.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/dictaduravidela.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></a><p id="caption-attachment-11645" class="wp-caption-text">Encabezada por Videla, Massera y Agosti, la dictadura militar llevaba nueve meses en el poder cuando Boca y River jugaron la final del Nacional &#8217;76 en el estadio de Racing.</p></div>
<p>El día de la final, aquel miércoles 22 de diciembre de 1976, Videla ofrecía su primera conferencia a la prensa nacional desde el comienzo de la dictadura. Allí, anunciaba un aumento del 25% en los salarios, &#8220;con la posibilidad cierta de un inmediato reajuste en marzo&#8221;. &#8220;Esa cifra será motivo de evaluación en su momento&#8221;, subrayaba a los periodistas argentinos, luego de considerar que el plan económico había dado, hasta ese momento, &#8220;muestras de ser idóneo y correcto para encauzar la economía argentina&#8221;. Y, a su manera, luego se refería a la pena de muerte en el país: &#8220;No se han dado las circunstancias para que un caso entrado en la Justicia ordinaria o en la Justicia Militar hubiera desembocado en esa posibilidad, aunque la posibilidad está abierta&#8221;.</p>
<div id="attachment_11651" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/tapaclarinnacional76.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11651" class="wp-image-11651" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/tapaclarinnacional76-768x1024.jpg" alt="" width="300" height="400" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/tapaclarinnacional76-768x1024.jpg 768w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/tapaclarinnacional76-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-11651" class="wp-caption-text">La tapa del diario Clarín del 23 de diciembre de 1976, con el anuncio del aumento y el título de Boca.</p></div>
<p>El aumento salarial había ocurrido horas después de que la Junta diera a conocer, en cambio, una fuerte reducción del gasto público. &#8220;El déficit no puede superar el 3% del Producto Bruto Externo, según lo convenido con el FMI. Y en cuanto a las inversiones públicas, deben concluirse las que se encuentran en estado avanzado de ejecución y no iniciar nuevas, a menos que se cuente con financiamiento asegurado&#8221;, advertía el ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. &#8220;Ya existe la decisión política de no sobrepasar el límite de expansión del déficit del presupuesto, por encima del cual se frustrarían la contención de la inflación en la que estamos empeñados y el crecimiento de la economía previsto para 1977&#8221;, agregaba el funcionario, que entonces analizaba un proyecto para privatizar empresas del Estado, entre ellas Agua y Energía, e YPF.</p>
<p>Hay temas y palabras de este repaso que suenan muy actuales con estos tiempos del país. Algo similar ocurría con Massera, que reclamaba gremios eficientes y representativos. &#8220;Las Fuerzas Armadas entienden que no es posible concebir un país moderno sin un movimiento eficiente y representativo. Digo esto en primer lugar y para eliminar cualquier sospecha de que intentamos atrasar el reloj de la historia&#8221;, expresaba el dictador en una entrevista con una agencia internacional. Y de cara a 1977, agregaba: &#8220;Confiamos en que el esfuerzo tremendo que hacen los sectores de menores ingresos empiece a dar resultados comprobables. Todas las angustias tienen que traducirse en productividad e inversiones para que nadie se sienta defraudado&#8221;.</p>
<blockquote><p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Junto con el Mundial &#8217;78, aquella final entre Boca y River fue uno de los partidos más importantes durante la última dictadura militar. En el estadio de Racing hubo unos 70.000 hinchas, mientras que unos 15.000.000 de personas lo vieron por televisión. </strong></span></p></blockquote>
<p>Ese era el contexto que rodeó a la final del Nacional 1976. Un partido al que Boca llegaba después de derrotar a Huracán 1 a 0 en semifinales, con gol de Mastrángelo. Y River, por su parte, había logrado el boleto a la definición, luego de vencer a Talleres 1 a 0 con un grito de Passarella. Se trataba de un duelo de estilos entre el equipo del Toto Lorenzo, ganador del Metropolitano de esa temporada, y los de Ángel Labruna, bicampeones en 1975 luego de 18 años sin títulos. Y en el estadio de Racing, cada uno apostó por sus hombres. Boca formó con Gatti; Pernía, Sá, Mouzo y Tarantini; Veglio, Suñé y Ribolzi; Mastrángelo, Taverna y Felman. Los 11 de River fueron Fillol; Comelles, Perfumo, Passarella y Héctor López; Jota Jota López, Merlo y Beltrán; Pedro González, Luque y Pinino Más.</p>
<div id="attachment_11658" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/goldesuñe.jpg" rel='prettyPhoto'><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11658" class="size-medium wp-image-11658" src="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/goldesuñe-300x202.jpg" alt="" width="300" height="202" srcset="https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/goldesuñe-300x202.jpg 300w, https://www.defutbolsomos.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/goldesuñe.jpg 500w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-11658" class="wp-caption-text">Fillol mira la pelota y nada puede hacer. El gol de Suñé le da el título a Boca.</p></div>
<p>Al cabo, Boca se quedó con el título gracias a la victoria 1 a 0. Una victoria que así retrató Horacio Pagani en <em>Clarín</em>: &#8220;El triunfo y el campeonato estaban para el que consiguiera el primer gol. Y el gol parecía lejano. Sólo un error, o una avivada. Y Rubén Suñe fue el héroe. Passarella le cometió un foul a Taverna cerca del área. Suñé metió un puntazo antes de que se acomodara la barrera. Fillol la vio entrar por su ángulo izquierdo. Faltaban 18 minutos (&#8230;) Y River no pudo perforar ese frontón. Había dado una sola ventaja y pagó las consecuencias. El pitazo final de Ithurralde desató la apoteosis. Sólo importaba el triunfo. ¿Quién lo puede discutir?&#8221;</p>
<p>Hubo fiesta de los hinchas xeneizes, entre ellos Antonio Cafiero, ex funcionario y símbolo del peronismo, que días antes había sido liberado junto a otros 540 presos políticos de la dictadura. Hoy, la segunda final de la historia entre Boca y River se jugará en otro panorama. Nada de dictadores en el poder. Un pase extraordinario para celebrar en Mendoza. Ya lo dijo Sócrates, el crack brasileño de los &#8217;80: &#8220;Ganar o perder, pero siempre con democracia&#8221;.</p>
<iframe loading="lazy"  style="display: block; margin: 0px auto;"  id="_ytid_84418"  width="600" height="380"  data-origwidth="600" data-origheight="380" src="https://www.youtube.com/embed/gCe3cpj7Sus?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
