JEFAZO DE TODA LA CANCHA

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Por Santiago Tuñez

El sueño se repetía mientras poblaba su estómago con tostado de fideo y té, o se arrodillaba sobre cuero de oveja para realizar las tareas de la escuela. En aquellos días de Orinoca, Evo Morales fantaseaba con ser como su ídolo de póster. Nada de llegar a la presidencia de Bolivia y, menos aún, aspirar a un cuarto mandato. En su adolescencia, sólo se ilusionaba con copiar los movimientos y los goles de Carlos Aragonés, el delantero que brilló en los setenta en el altiplano. Y ese deseo, incluso, lo llevó a probarse en Oruro. Ahí nomás estuvo de llegar a Primera División.

Pinceladas del perfil futbolero de Morales, que se dio el gusto de jugar con Maradona, le regaló un poncho andino a Lionel Messi y jugó un amistoso con nombres históricos de Real Madrid. Bajo el lema “Un gol para el desarrollo, gana Bolivia”, el Presidente hizo un cambio de frente allá por 2014, en plena campaña para lograr su tercera presidencia. Y enfrentó a Fernando Hierro, Butragueño y Manolo Sanchís, entre otras leyendas del club merengue que fueron dirigidas por Ángel Cappa.

El fanatismo de Morales por la pelota, tal como se dijo, empezó en Orinoca, donde también prendió su vocación de líder sindical. Así lo describió Martín Sivak en el libro Jefazo: “Lo primero que organizó en su vida fue el equipo de su comunidad. Se llamó Fraternidad y él se convirtió en capitán y delegado. Tenía 16 años cuando lo eligieron director técnico de todo su cantón. Con la lana de las llamas que esquilaba y los zorros que cazaba, Evo compraba pelotas y camisetas”.

Su pasión por el cuero redondo quedó retratada, además, cuando Sport Boys lo contrató hace cinco años para jugar en el torneo local, aunque el propio Morales desestimó la idea por “no estar a la altura de un deportista”. Y fue filmada en el corto Cambio de Juego, de cuatro minutos y medio de duración. “Evo juega a diario. Si no encuentra rivales, lo hace con su equipo de seguridad. Cuando va de visita por el país organiza siempre partidos. Está obsesionado con inaugurar canchas y es un gran defensor de la importancia del deporte”, comentó Juan Carlos Valdivia, director del proyecto y uno de los cineastas de mayor peso en Bolivia.

El fútbol dominó la vida de Morales, el presidente que estuvo mayor cantidad de tiempo al frente del país. Y tuvo, como se ve, un peso decisivo en el inicio de su etapa de dirigente y líder sindical. Mucho más que el ofrecimiento realizado meses atrás al Diablo Etcheverry para que fuera candidato a diputado por Santa Cruz. Que su asistencia al partido inaugural de los últimos tres mundiales. Y que aquel rodillazo en los testículos de un rival.

 

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