EL DULCE SABOR DEL VENENO

A un toque

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Por Gabriel Tuñez (@gabtunez)

A principios de 2018, Marcelo Bielsa recibió el llamado del español Víctor Orta, director deportivo del Leeds, uno de los equipos históricos del fútbol inglés pero que llevaba casi 14 años en la Segunda División. Orta le dejó un mensaje en el que le expresó el interés del club por que se convirtiera en el DT en la próxima temporada, con el principal objetivo de ascender a la Premier League. Bielsa le pidió tres semanas para hacer un “análisis profundo” del equipo. Al cabo de ese tiempo, le propuso reunirse en Buenos Aires. Orta no viajó solo, sino que lo hizo con Angus Kinnear, director ejecutivo del Leeds. Ambos le contaron lo que sigue al periodista español Guillem Balagué, que los entrevistó en un especial de la cadena británica BBC 5 Live. Balagué es el autor de Otra manera de ganar, la primera biografía internacional de Pep Guardiola.

“Fuimos pensando que teníamos que seguir vendiéndole las potencialidades del equipo. Pero no fue así. Él ya estaba al tanto de casi todo. La reunión duró muchas, muchas horas. La mayoría del tiempo habló él. Había cientos de papeles con formaciones. Conocía al equipo mejor que nosotros mismos. Había visto todos los partidos, pero también los de otros equipos”. Orta y Kinnear se despidieron de Bielsa y de Buenos Aires con dos certezas: habían llegado a un acuerdo y era el hombre correcto para el Leeds. Lo supieron cuando se saludaron con un apretón de manos.

Bielsa asumió el 15 de junio de 2018 al frente del equipo. En la primera temporada, el Leeds tuvo un muy buen rendimiento casi a lo largo de todo el torneo, de 46 partidos, pero sobre el final perdió las dos posibilidades de ascender: la primera, al no quedar entre los dos primeros de la tabla -pese a que había terminado líder a mitad de campeonato- que consiguen el pasaporte directo a la Premier, y la segunda, al ser eliminado en el cuadrangular que define al tercer ascendido.

En el medio, Bielsa fue multado con 250.000 dólares, que pagó de su bolsillo, por enviar a un espía -que fue descubierto, claro- al entrenamiento del Derby County, rival del Leeds en la segunda fase del torneo. Cuando eso sucedió, Bielsa llamó a una conferencia de prensa en la que, se esperaba, renunciaría al cargo. Por el contrario, durante casi tres horas admitió que había espiado no sólo al Derby, sino a todos los equipos que había enfrentado hasta ese momento. “No puedo hablar inglés, pero sí sobre los 24 equipos del campeonato”, dijo después de exponer a la prensa toda la información de la que disponía antes de enviar a su colaborador a espiar a los adversarios.

No fue el único hito de Bielsa en la primera temporada. El segundo lo protagonizó el 28 de abril de 2019, cuando les ordenó a sus jugadores que le permitieran a su rival, el Aston Villa, que les marcara el gol del empate en el partido que terminó por impedirle definitivamente al Leeds pelear por uno de los dos ascensos directos a la Premier. “No se lo regalamos (al gol): se lo devolvimos”, sentenció Bielsa luego del partido. La decisión le valió un premio Fair Play de las autoridades del fútbol inglés.

Pese a la frustración de no lograr el ascenso, Bielsa y la dirigencia decidieron continuar juntos y planificar la segunda temporada, que tuvo como característica que, a nueve partidos del final el torneo, fue interrumpido por la pandemia coronavirus. A esa altura el Leeds era otra vez líder y llevaba una racha de cinco triunfos seguidos.

“Bielsa es el único DT con hinchada propia”, suele decir Walter Vargas. El parate de la liga trajo de regreso para muchos de esos “locos del Loco”, como el título del libro de Andrea D’Emilio, los fantasmas de frustraciones pasadas: las finales perdidas de la Copa del Rey y la Europa League con el Athletic Bilbao, al derrumbe del Olympique de Marsella cuando lideraba el torneo francés, al empate de Adriano en tiempo de descuento en la final de la Copa América 2004 que Brasil terminó ganándole a Argentina en Perú y, claro, a la eliminación de Corea-Japón 2002.

Nada de eso pasó. Aunque sin público, se mantuvo en la cima de las posiciones, soportó el asedio del Albion y el Brentford para conseguir ayer el ascenso después de más de 5.000 días afuera de la competencia más importante de Inglaterra, como recordó el actor danés Nick Coster-Waldau, fanático del Leeds, en un video publicado en Instagram.

Coster-Waldau ya había expresado su admiración por Bielsa en una entrevista televisiva de 2019 en la que habló más minutos del DT que del último capítulo de Game of Thrones, la seria más vista de los últimos años a nivel mundial y en la que interpretó a Jaime Lannister. “Bielsa es un hombre que llega y, mágicamente, transforma este mundo para bien (…) En Bielsa creemos”, le hizo decir Coster-Waldau a la platea en el show televisivo de Jimmy Kimmel en la cadena ABC. El danés representaba el sentimiento de casi la totalidad de los hinchas del Leeds, que gritaban su nombre, levantaban banderas con su rostro y hasta adaptaron la letra de Rapsodia Bohemia, de Queen, para que en una de las partes dijera: “Bielsa está acá y el diablo deja tranquilo al Leeds”.

Un año después “Jaime Lannister” volvió a hablar de Bielsa pero ya con el ascenso del Leeds asegurado: “Sé que debés estar muy ocupado, Marcelo. Pero tomate un respiro. ¡Hiciste historia Esta noche sos inmortal. Tu nombre. Tu estilo. Tu método (…) Te amamos más de lo que creés”.

“El mejor llega a la Premier League”, lo saludó Pep Guardiola en Twitter. “Abrazo fuerte Marcelo disfrútelo aunque ya me lo imagino viendo todos los vídeos de sus nuevos adversarios”, bromeó Juan Pablo Sorin. “Bielsa lo hizo”, resumió Javier Mascherano.

En los últimos días volvió a circular en las redes sociales una frase que Bielsa dijo en 2015 después de una derrota del Olympique francés. “Yo ahora sé que nada los serena, porque se mataron por el partido, lo merecieron y no lo consiguieron. Acepten la injusticia que todo se equilibra al final (…) Aunque les resulte imposible, no reclamen nada. Traguen veneno, fortalézcanse”.

El audio de aquella frase fue editado por ESPN con las imágenes de la tristeza de los jugadores, los hinchas y Bielsa después de que el Leeds perdiera el ascenso el año pasado y la música de Zona de promesas, especialmente la parte en la que Mercedes Sosa y Gustavo Cerati, el autor, cantan: “Tarda en llegar y al final hay recompensa”.

Un grupo de hinchas fue a saludar a Bielsa a la puerta de su casa. Salió, chocó codos con algunos, posó para las fotos, se disculpó por no hablar inglés y agradeció con una sonrisa. En el club, los jugadores estallaron en gritos eufóricos, arrojaron agua al aire y saltaron desenfrenados después de conseguir el ascenso. Habían equilibrado con alegría la tristeza de hace un año. Comprobaron que aquel veneno que tuvieron que tragar en su momento, ahora tiene un sabor más bien dulce.

 

 

 

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